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Los Andes renueva su imagen y avanza con nuevos proyectos

El club de barrio Hoppe vive una etapa de recuperación, con obras, actividades culturales y talleres que vuelven a acercar a los vecinos. La comisión busca sumar socios y ampliar sus instalaciones.

Fundado el 31 de enero de 1950, el Club Social y Deportivo Los Andes atraviesa una nueva etapa marcada por el trabajo, la recuperación de sus instalaciones y el regreso de los vecinos. En barrio Hoppe, la institución volvió a cobrar protagonismo y su comisión directiva encara distintos proyectos con el objetivo de consolidar este crecimiento.

 

“Hoy estamos bien. Con lo poco que vamos juntando se van haciendo cosas. Hay un montón de proyectos, pero falta un montón todavía”, resume el presidente Juan Carlos Veliz, quien destaca el esfuerzo de un grupo reducido de integrantes que sostiene diariamente la actividad de la institución.

 

Actualmente el club cuenta con 78 socios y uno de los objetivos es incrementar esa cantidad. La cuota mensual es de 2.000 pesos, aunque desde la comisión reconocen que la situación económica dificulta la incorporación de nuevos asociados. Aun así, remarcan que las puertas permanecen abiertas para los vecinos porque entienden que esa participación es fundamental para mantener vivo al club.

 

Entre las obras encaradas se encuentra la finalización de la instalación de gas, cuya habilitación está pendiente, y la construcción de un nuevo baño adaptado para personas con discapacidad. También se avanza con la concesión de la cancha de bochas, una alternativa que permitirá generar recursos para continuar con las mejoras.

 

“De a poquito lo vamos recuperando”, señala Veliz, quien también destaca el compromiso de quienes integran la comisión. En ese sentido, el vicepresidente Oscar Miño remarca que son apenas cinco o seis personas las que llevan adelante buena parte de las tareas.

 

“Yo hago de todo un poquito: plomería, pintura, hice un baño”, cuenta Miño, quien destaca que el cambio en la imagen del club es consecuencia directa del esfuerzo conjunto. También valoró la colaboración de quienes están al frente de la cantina y de la cancha de bochas.


 

Un equipo que sostiene al club

 

La secretaria Graciela Santander coincide en que el trabajo colectivo es una de las principales fortalezas de esta nueva etapa. “Somos un equipo, somos muy unidos y trabajamos muy bien mancomunadamente”, sostiene.

 

Entre los proyectos más importantes aparece la ampliación del salón, para la cual ya comenzaron a realizarse los trámites correspondientes. La intención es avanzar durante el próximo año con esta obra que permitiría contar con un espacio de mayores dimensiones para las distintas actividades.

 

Santander también destacó el acompañamiento recibido para gestionar subsidios y recursos. En particular, mencionó al senador Germán Giacomino y a Gonzalo Cristini, a quienes agradeció por las gestiones realizadas en beneficio de la institución.

 

Pero el crecimiento no se limita a las obras. El club recuperó movimiento a partir de la realización de actividades culturales, encuentros y cenas show. La última propuesta tuvo una importante convocatoria y ya se anunció una nueva cena para el 10 de octubre.

 

“Todo se logra con el esfuerzo de todos”, resume Santander, quien considera que el boca a boca y las actividades son también una herramienta para recuperar socios.


 

Talleres para todas las edades

 

La recuperación del club también se refleja en la variedad de propuestas que se desarrollan en sus instalaciones. Entre ellas se encuentra el taller de mosaiquismo, a cargo de Leila Clementelli, que funciona los miércoles de 14 a 16.

 

También se dictan clases de canto, a cargo de Corina Berraute, con encuentros individuales los miércoles, y un taller de zumba y ritmos latinos, que funciona los martes y jueves a las 16.30.

 

A estas propuestas se suman los talleres de yoga y funcional, a cargo de María Inés Berraute, que también comenzaron a recibir inscripciones.

 

Las actividades buscan no solamente generar movimiento dentro del club, sino también convertirse en una vía para que nuevos vecinos se acerquen y conozcan la institución. Los valores, según explicaron desde la comisión, son accesibles y quienes estén interesados pueden acercarse directamente al club o comunicarse a través de las redes sociales.


 

Un club abierto a la comunidad

 

Uno de los aspectos que la comisión destaca especialmente es el carácter solidario de Los Andes. Sus instalaciones están disponibles para colaborar con vecinos e instituciones que necesitan organizar actividades para recaudar fondos.

 

Desde bingos hasta polladas, el club presta sus espacios y parrilleros cuando existe una necesidad concreta. Esa apertura, sostienen sus integrantes, forma parte de la identidad que buscan recuperar.

 

A 76 años de su fundación, Los Andes vuelve a mirar hacia adelante. Con una comisión pequeña pero comprometida, obras en marcha, nuevos talleres, actividades culturales y una comunidad que comienza nuevamente a acercarse, el histórico club de barrio Hoppe busca recuperar definitivamente el lugar que supo ocupar en la vida de los vecinos.

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