
Sentirse mal con análisis normales: por qué hace falta escuchar al paciente
La médica Laura Lalli explicó por qué los resultados de laboratorio deben interpretarse junto con los síntomas y la historia personal.
Los análisis están dentro de los parámetros de referencia, pero el cansancio, el desgano y las dificultades para dormir persisten. Esa situación, frecuente en su consultorio, fue el punto de partida de la explicación de la doctora Laura Lalli, dedicada a la medicina integral, en el Micro de Salud de SUR + En Vivo, durante una entrevista con Leticia Pieretti. El eje fue cómo interpretar los resultados sin desatender lo que cuenta el paciente.
Lalli explicó que los análisis ayudan a investigar qué le ocurre a una persona, pero no bastan para explicar su malestar. También hace falta conocer su historia y los síntomas que presenta: “El paciente es un todo, por eso el abordaje integral es comprender la historia de vida de cada paciente”.
Para mostrar los límites de una lectura aislada, la médica comparó el organismo con una fábrica que funciona las 24 horas y cuyos sectores dependen unos de otros. El laboratorio sería una fotografía de su tablero: ofrece un registro de ese momento, no una descripción completa de su funcionamiento. “No podemos decir está todo correcto cuando en realidad el paciente está manifestando diferentes síntomas”, sostuvo.
Lalli señaló que un análisis de rutina puede no incluir todos los datos necesarios para investigar determinados síntomas. Mencionó los estudios hormonales, como los de función tiroidea, y los marcadores que permiten detectar procesos inflamatorios de bajo grado. Sobre estos últimos, explicó que pueden ayudar a identificar alteraciones que todavía no producen síntomas: “Intervenir, prevenir antes de que se desarrolle la enfermedad”.
Preguntar qué cambió
El inicio de los síntomas exige reconstruir circunstancias que no aparecen en una planilla. “¿Desde cuándo empezaste con toda esta sintomatología? ¿Qué cambió en vos que empezaste con todo esto?”, son las preguntas que Lalli lleva al consultorio. La pérdida del empleo, las dificultades económicas, un duelo o una enfermedad fueron algunas de las situaciones que mencionó al hablar del contexto personal.
“No podemos abocarnos solamente a lo físico. Tenemos que comprender qué le pasa al paciente”, afirmó la profesional.
La participación del paciente fue otro aspecto central. “Tenemos que empezar a ser más protagonistas, ser más activos”, propuso Lalli. Al referirse a la alimentación y el descanso, cuestionó las exigencias de los videos en redes sociales y las indicaciones uniformes que no contemplan la vida cotidiana. “Hay que llevarlo, adaptarlo a su estilo de vida, pero tomando hábitos saludables”, expresó.
Interpretar un resultado y escuchar una historia no fueron opciones contrapuestas en su explicación, sino partes de una misma evaluación. La pregunta que queda es cuánto se conoce de ese malestar cuando solo se ha revisado un análisis. Para Lalli, comprender qué le pasa a la persona requiere atender también a lo que esa cifra no cuenta.