
Los trabajadores reclaman respuestas y proponen reconvertir la empresa para preservar los puestos de trabajo
Tras los 84 despidos, los trabajadores sostienen una permanencia en la planta y reclaman el pago de salarios adeudados. Plantean alternativas productivas para recuperar la actividad y evitar que se pi
La crisis de Gentec Plantium, la empresa villense referente en tecnología de precisión aplicada al agro, abrió un conflicto que excede los 84 despidos comunicados mediante telegramas el viernes por la mañana. Detrás de esa decisión hay trabajadores que llevan meses sin cobrar sus salarios en tiempo y forma, familias atravesadas por la incertidumbre y una discusión sobre el futuro de una firma que cuenta con infraestructura, tecnología y recursos humanos especializados, pero que hoy enfrenta serias dificultades para sostener su actividad.
Tras recibir las notificaciones y conocer la decisión de la dirección, los trabajadores resolvieron permanecer en las instalaciones de la empresa, donde organizaron un acampe y una vigilia con turnos rotativos. La medida busca sostener el reclamo, acompañar a los despedidos y mantener abierto un canal de negociación que permita encontrar una salida al conflicto.
Fabricio Rodríguez, trabajador con 16 años de antigüedad y uno de los despedidos, describió el impacto de aquella mañana: «Nos hicimos presentes en nuestro puesto de trabajo y, entre tensiones, logramos ingresar. Allí, de manera muy cínica, la dirección nos dijo que nos despedía a todos». Según relató, la situación alcanzó a decenas de familias de Villa Constitución y se suma a los despidos registrados en la planta de Rosario.
Salarios adeudados y una negociación que no admite más demoras
Uno de los reclamos centrales es el pago de los haberes pendientes. Rodríguez explicó que los problemas salariales comenzaron meses atrás, primero con pagos parciales y luego con demoras que dejaron a los trabajadores sin certezas sobre cuándo iban a percibir sus ingresos.
«Nos sentimos estafados laboralmente porque durante todos estos meses siempre se nos pidió una espera, una espera, una espera», expresó. Y remarcó que la deuda acumulada representa casi tres meses de salarios, en un proceso de deterioro que lleva aproximadamente seis meses.
La dimensión social del conflicto también fue expuesta por Guillermo Sahilices, quien continúa dentro del plantel de la empresa, pero acompaña el reclamo de sus compañeros despedidos. Su testimonio permite comprender que la incertidumbre no termina con quienes recibieron los telegramas: también alcanza a quienes todavía conservan su puesto.
«Estoy en algún punto en la misma situación que mi compañero al que le mandaron el telegrama de despido. No sé qué va a pasar», señaló. Además, confirmó que los trabajadores que permanecen en la firma también acumulan casi tres meses de salarios adeudados.
Una alternativa para salvar la fábrica
Frente al escenario de despidos, los trabajadores plantean que la salida no necesariamente debe ser el cierre o el achicamiento de la empresa. Una de las propuestas que vienen impulsando es avanzar en un proceso de reconversión productiva que permita aprovechar la capacidad instalada y preservar las fuentes laborales.
Rodríguez explicó que Gentec cuenta con maquinaria de precisión, ingenieros, profesionales y operarios capacitados para desarrollar otros productos y abastecer nuevos mercados. «Nosotros queremos trabajar», sintetizó, al señalar que las propuestas de reconversión ya habían sido acercadas al directorio, aunque encontraron respuestas negativas.
En esa dirección, mencionó la posibilidad de explorar otros sectores de la economía, como la minería y la industria vinculada a Vaca Muerta, además de ampliar la producción hacia otros rubros industriales. Como antecedente, recordó que durante la pandemia algunos sectores de electrónica de la empresa participaron en la fabricación de respiradores artificiales.
Rodríguez señaló que los productos de precisión que fabrican comenzaron a perder competitividad ante el ingreso de tecnología extranjera y mencionó la presencia de al menos 37 marcas chinas que hoy disputan ese mercado.
A esto se suma, explicó, la pérdida de clientes nacionales vinculados a la fabricación de tractores, para los cuales Gentec trabajaba como proveedora de accesorios y componentes. «Nuestros productos vienen de hace muchísimo tiempo y todavía se les sigue dando soporte, pero también han ingresado otros productos chinos que compiten dentro del mercado», indicó.
Una reunión clave para definir los próximos pasos
El conflicto también expone dos posiciones entre los trabajadores despedidos: mientras algunos reclaman la reincorporación y apuestan a la continuidad de la actividad mediante una reconversión, otros, atravesados por el desgaste económico y emocional, solicitan que se les abonen las indemnizaciones correspondientes. Según Rodríguez, la empresa también manifestó que no cuenta con recursos para afrontar esos pagos.
En este contexto, al cierre de esta edición del Diario SUR se desarrollaba una audiencia en el Ministerio de Trabajo, en Rosario, con participación de representantes sindicales y de la empresa. La reunión aparece como un punto de inflexión para encauzar las negociaciones, discutir los salarios pendientes y conocer si existe voluntad de avanzar sobre las alternativas planteadas. (ver nota aparte)
Mientras tanto, los trabajadores mantienen la permanencia en la planta y cuentan con el acompañamiento de familiares, organizaciones sindicales y vecinos. Durante el fin de semana realizaron un festival solidario con participación de artistas locales, una expresión de apoyo comunitario frente a un conflicto que golpea directamente al entramado laboral de Villa Constitución.