
J. B. Molina: obras y atención cotidiana en un pueblo en constante crecimiento
El presidente comunal Ignacio Galligani repasó las mejoras en salud, vivienda y seguridad. Entre fotos y experiencias diarias, la conversación mostró cómo el acompañamiento provincial y la participaci
Las fotos del nuevo SAMCo abrieron una conversación que fue más allá de las inauguraciones. Ignacio Galligani, presidente comunal de J. B. Molina, llegó un día de lluvia a SUR + En Vivo para conversar con Leticia Pieretti. El repaso de las obras dio paso a los trámites, los caminos y las instituciones: distintas dimensiones de la vida de un pueblo de 1.400 habitantes.
Mientras mostraban imágenes del edificio y del acto inaugural, Leticia destacó su infraestructura. Ignacio recordó a las comisiones que habían sostenido el viejo hospital con rifas y eventos. Explicó que el SAMCo funciona las 24 horas, con guardia nocturna de enfermería y médico disponible por teléfono para urgencias. Las camas de internación y el equipamiento de oxígeno también fueron parte del intercambio.
Otra foto llevó la charla a una vivienda en lote propio ya entregada. Para fin de año, anunció cinco más por administración comunal, destinadas a familias seleccionadas en un sorteo provincial. Con otra unidad en lote propio, proyectó cerrar los dos años de gestión con siete casas nuevas. “No es fácil hoy el acceso al crédito”, señaló al agradecer el apoyo para esas construcciones.
El recorrido incluyó la inauguración de la comisaría refaccionada, describió las filtraciones del edificio anterior y su acondicionamiento con el Ministerio de Seguridad. Las obras permitieron explicar por qué el acompañamiento provincial resulta necesario para crecer. “Los recursos propios te alcanzan para el mantenimiento diario, nada más”, expresó al distinguir ese presupuesto de las inversiones en infraestructura.
La atención de todos los días
Cuando terminaron las imágenes, Pieretti preguntó por lo que no aparece en los cortes de cinta. La respuesta abarcó una jurisdicción de 16.000 hectáreas y 200 kilómetros de caminos rurales, el mantenimiento de calles y el diálogo con los vecinos. El jefe comunal sumó la mesa donde las instituciones comparten necesidades y organizan ayuda, y los preparativos con el coro para encender el árbol navideño de la plaza.
La comuna también es el lugar al que se acude para resolver un trámite digital. Allí ayudan a descargar e imprimir las boletas de API. Esa cercanía convive con áreas social, legal y de género, además de profesionales contables y abogados. “Por más chico que sea, tratamos de estar bien cubiertos”, explicó sobre la organización necesaria para atender las demandas.
El sentido de pertenencia apareció al hablar de docentes y policías del pueblo, y del cuidado de los espacios públicos. La charla dejó un trabajo compartido con un fin común para la comunidad de Molina: el acompañamiento del gobierno provincial permite avanzar en obras de infraestructura, y la gestión diaria atiende las necesidades que no esperan una inauguración. De esta manera, ambas tareas conviven en un pueblo que busca seguir creciendo.