
“Es un plan para bajar salarios y disciplinar a los trabajadores mientras se vacía la industria nacional”
Pablo González, titular de la UOM Villa Constitución, cuestionó la reforma laboral aprobada en el Senado. Alertó por el empleo metalúrgico y la crisis en Acindar y el Sanatorio Rivadavia.
El secretario general de la seccional Villa Constitución de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo González, lanzó duras críticas contra la reforma laboral recientemente aprobada en el Senado de la Nación. Enmarcó la medida en el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y aseguró que “no tiene nada positivo para los trabajadores”.
“Es la segunda cara de la misma moneda que fue la Ley Bases. Vienen por los derechos laborales para consolidar un modelo de salarios bajos y debilitamiento sindical”, afirmó, al vincular ambas iniciativas.
Según González, la reforma no apunta a generar empleo sino a “disciplinar a los trabajadores” y reducir el costo laboral sin abordar variables estructurales de la industria, como la energía, la logística o la presión impositiva.
Banco de horas, ius variandi y autoindemnización
Entre los puntos más cuestionados mencionó la modificación del ius variandi, que amplía la facultad empresarial para modificar tareas y condiciones laborales. “Te pueden decir que hoy trabajás en una máquina, mañana en otra y pasado limpiás la vereda. Lo digo burdamente para que se entienda”, expresó.
También criticó el sistema de banco de horas, al advertir que permitirá compensar horas extra sin el pago correspondiente, y el esquema de “autoindemnización”, financiado con un 3% de aportes del propio trabajador. “Te vas a pagar tu propia indemnización y encima más baja. Es un retroceso enorme”, sostuvo, y comparó el mecanismo con la experiencia de las AFJP tras la crisis financiera de 2008.
Para el dirigente, la reforma configura “una transferencia de recursos gigantesca desde el trabajo hacia el capital”, en un contexto en el que —según denunció— el Gobierno pone techo a las paritarias y condiciona la homologación de acuerdos salariales.
Crisis industrial y caída en Acindar
González ubicó la reforma dentro de un escenario productivo crítico que afecta de lleno a la siderometalurgia. Recordó que ya en diciembre de 2023, en reuniones con la conducción de Acindar, se anticipaba la paralización de la obra pública y la caída de la producción.
“Es un escenario que no se vio nunca. Hoy en la planta de Villa Constitución funciona un solo horno eléctrico. Estamos hablando de niveles cercanos al 50% de la producción de 2023”, detalló.La planta produce actualmente entre 50 y 60 mil toneladas mensuales, con suspensiones rotativas que alcanzan aproximadamente al 20% del personal. La empresa —según indicó— plantea la necesidad de reducir planteles: 300 contratistas y 160 trabajadores propios.
Además, denunció importaciones de alambrón desde Brasil y alambre desde China, lo que —a su entender— debilita la posición sindical ante eventuales medidas de fuerza. “Con apertura y sin proteccionismo, pueden romperte una huelga trayendo acero de afuera”, advirtió.
Paros, movilizaciones y autocrítica
La UOM local participó de movilizaciones en Rosario y Buenos Aires, en reclamo de mayor contundencia por parte de la CGT. González fue crítico con la conducción nacional: “En vez de solo judicializar, debería haber un paro por tiempo indeterminado. Los veo fríos”.
Reconoció, sin embargo, que la adhesión en Villa Constitución fue dispar. “A la gente le cuesta parar cuando no llega a fin de mes. Perder dos días de salario pesa. Pero cuando se empiece a ver la pérdida concreta de derechos, tal vez sea tarde”, reflexionó.
“No queremos perder más industria”
En un análisis más amplio, González cuestionó la idea de competir con China sin planificación industrial. Señaló que ese país produce cerca del 60% del acero mundial con fuerte intervención estatal, subsidios energéticos e infraestructura desarrollada.
“Acá nos hablan de competencia, pero sin plan industrial, sin inversión y con un dólar que no es competitivo. Esto termina en más cierre de empresas y más desocupación”, alertó.
Para el titular de la UOM villense, la reforma laboral no es un hecho aislado sino parte de un “cambio de época” que amenaza el entramado productivo y social de la ciudad. “Villa Constitución creció al calor de la industria. Si la siderurgia cae, cae el comercio, los talleres y toda la comunidad”, concluyó.