
El municipio apuesta a mejorar la calidad de vida en cada barrio
El Secretario de Obras y Servicios Públicos destacó avances y desafíos en urbanización, gas natural y repavimentación, con foco en los barrios más postergados.
El secretario de Obras y Servicios Públicos del Municipio, Miguel Ángel Santolín, compartió en una entrevista los avances, desafíos y detalles técnicos de las múltiples obras que se desarrollan en distintos barrios. En sus palabras se refleja un claro sentido de orgullo y compromiso:
“Me tocó ser secretario en una época donde el municipio realizó muchas obras. Es un gusto participar en semejante transformación de la ciudad.”
Desde la urbanización de barrios históricamente postergados hasta el reacondicionamiento de espacios verdes emblemáticos, el trabajo de Obras Públicas se hace sentir.
“Son obras que mejoran la vida cotidiana. Cambian la estética, la funcionalidad y el disfrute de cada rincón de la ciudad”, afirmó Santolín.
Arroyo del Medio
Uno de los frentes más importantes es la obra de cordón cuneta en Arroyo del Medio, un barrio que hasta hace pocos años no contaba con esa infraestructura. En 2021, mediante fondos provinciales de obras menores, se ejecutó el 50 % de los trabajos. Hoy, la segunda etapa se completa a través del sistema de contribución por mejoras, impulsado por la vecinal.
Frente a las críticas por trabajos aparentemente repetidos, Santolín fue claro: “Hubo que rehacer una cuadra para ajustar niveles y asegurar un correcto drenaje. No fue por errores, sino por decisiones técnicas para prevenir problemas futuros.” Y agregó: “Lo que parece ‘romper’ es, en realidad, mejorar.”
Los Cardales
Otro ejemplo es el barrio Cardales, donde recientemente se finalizó el cordón cuneta. “Era uno de los pocos barrios formalmente urbanizados que no lo tenía. Hoy, con escoria estabilizada en sus calles, es un barrio mucho más ordenado y limpio”, explicó el funcionario.
Según Santolín, el cordón cuneta “es mucho más que una obra vial: delimita calles, canaliza desagües, organiza el espacio público y prepara al barrio para otros servicios como el alumbrado o el gas.”
Pavimento: el gran pendiente
Respecto a la pavimentación, reconoció que hoy es difícil concretarla debido a los costos: “El asfalto ha tenido un incremento exponencial. Pedirle al vecino que lo afronte es casi imposible en este contexto económico.” Sin embargo, aclaró que el proyecto sigue en carpeta para cuando la situación nacional lo permita.
Además de las obras visibles, el municipio avanza en infraestructura esencial como la conexión de gas natural. Cuatro barrios se verán beneficiados: Los Pinos, Luzuriaga, San Lorenzo e Industrial. Algunos estaban parcialmente conectados; otros, como Luzuriaga, carecían de red en gran parte.
“Estas obras no se ven, pero se sienten. La satisfacción del vecino al tener gas natural es inmensa”, expresó Santolín.
Entre las intervenciones más valoradas también están las de espacios verdes. La plazoleta del Estibador, un ícono local, fue renovada para convertirse en un lugar de encuentro y orgullo colectivo. “No solo beneficia a quienes viven cerca. Son espacios que todos usamos, que nos representan y mejoran la calidad de vida”, dijo el secretario.
Dorrego: una arteria clave, recuperada
En materia de tránsito y transporte público, la repavimentación de calle Dorrego fue otra obra prioritaria. Tras el desgaste provocado por el tránsito pesado durante la construcción de la perimetral, el municipio encaró la reparación de ambas calzadas. Una parte fue realizada por la provincia, y el resto —ante la falta de continuidad— se completó con recursos propios.
“Dorrego es más apta para el transporte público por su estructura y seguridad. Está terminada y el 20 de junio se habilitará formalmente el paso de colectivos”, anticipó. Consultado sobre las críticas que vinculan las obras con campañas políticas, Santolín fue contundente: “Cuando una obra es aprobada y se confirma su realización, se hace. No especulamos con fechas electorales. Si beneficia a la ciudad, se ejecuta. Es nuestra responsabilidad.”