
Bajó la producción y provocó suspensiones rotativas para el personal de Acindar
Ante la situación que enfrenta la planta las suspensiones afectan a 700 trabajadores de forma rotativa. Manuel Casas, expresó su preocupación por los ajustes que podrían darse en el futuro inmediato.
La situación en Acindar sigue siendo preocupante, especialmente debido al impacto negativo de la recesión económica en la producción de la planta. Manuel Casas explicó que, como ya se había anticipado a finales del año pasado, se esperaba una caída en la producción, pero el descenso ha sido mucho más pronunciado de lo esperado, alcanzando niveles históricamente bajos.
“Es parte de lo que veníamos anunciando a finales del año pasado, principios de este año, que iba a haber una baja en la producción. La verdad es que cuando arrancó el año nadie imaginaba que la caída iba a ser tan pronunciada. Estamos por debajo de los niveles más bajos históricos de producción, y la verdad es que el panorama no tiene vistas de mejorar a corto plazo”, señaló Casas. Según él, la situación se agrava por la falta de medidas adecuadas para enfrentar el contexto económico.
Suspensiones rotativas
Debido a esta drástica caída, la empresa implementó un acuerdo de suspensiones rotativas, que ha afectado a los empleados. Casas detalló que alrededor de 700 trabajadores han sido suspendidos de forma rotativa, lo que significa que no todos los trabajadores están suspendidos al mismo tiempo, sino que las suspensiones se realizan en diferentes momentos. Aunque las cifras de suspensiones varían, Casas aclaró que “no todas las suspensiones son simultáneas, sino que van rotando”. En ese sentido, algunos empleados están actualmente de vacaciones, mientras que otros están suspendidos.
Incertidumbre
Sin embargo, Casas expresó una gran preocupación sobre las declaraciones públicas de Acindar, las cuales, según él, no reflejan la verdadera situación dentro de la planta. “Parece haber un doble discurso. Por un lado, la empresa se muestra optimista, diciendo que el futuro será mejor. Pero por otro lado, nos dicen que se viene uno de los ajustes más duros de los últimos 30 años”, indicó. Según Casas, las intenciones de Acindar van más allá de las suspensiones y apuntan a una reducción drástica de la plantilla de trabajadores.
“Nos dicen que el personal es excesivo y que hay un problema con el tiempo no productivo en las tareas. Están hablando de hacer uno de los ajustes más importantes en los últimos 30 años, lo cual es una medida muy dura. Nos dicen que hay un ‘tiempo sucio’ que se tiene que recortar. Nosotros no estamos de acuerdo con esa visión. Queremos que se discutan otras cuestiones, como la salud y la seguridad, que son fundamentales y que no están siendo tenidas en cuenta por la empresa”, explicó Casas, mostrando su desacuerdo con la forma en que la empresa está gestionando la crisis.
Competitividad
Para Casas, la solución a los problemas de competitividad de la empresa no debe pasar por ajustes en la fuerza laboral. “Si realmente quieren ser competitivos, deben golpear las puertas adecuadas, como las del gobierno, y no ajustar a los trabajadores que siempre han acompañado a la empresa. La clave está en la política del gobierno, no en el ajuste interno”, dijo con firmeza. Según Casas las políticas internacionales, como las ventajas que tienen países como China, están afectando negativamente la capacidad de las fábricas locales para competir.
También destacó que la situación actual es desigual y que las suspensiones no son la solución a los problemas de competitividad. “Es una pelea desigual. No podemos competir con países que tienen ventajas tan grandes, como el acero chino. Eso genera una competencia desleal”, afirmó. Para él, el ajuste no debe recaer en los trabajadores que han sostenido la empresa durante años, sino en las políticas de comercio internacional que favorecen a otros países.
Abrir el diálogo
Sobre el futuro inmediato, Casas reveló que la empresa ya está planteando un nuevo acuerdo de suspensiones para el 2025, lo que genera más incertidumbre entre los empleados. “Aunque algunos funcionarios y directivos de la empresa se muestran optimistas sobre el futuro, lo que nos llega a nosotros desde adentro es que habrá más suspensiones y más ajustes. El 2025 será complicado, especialmente para los trabajadores, y si no se toman las decisiones correctas, el panorama puede empeorar aún más”, advirtió Casas.
Además, enfatizó que, a pesar de las dificultades, el sindicato está buscando abrir un espacio de diálogo para discutir la situación en términos más amplios, incluyendo aspectos como la salud y la seguridad laboral. “Queremos discutir la situación de una manera seria. No solo en términos de productividad, sino también en lo que hace a las condiciones laborales, la salud y la seguridad. Eso no puede seguir siendo ignorado”, concluyó.