
Aumento de tasas: el municipio aplicó el tope inflacionario y no el índice pleno de la fórmula
El secretario de Finanzas, Mauro Puccini, explicó que la suba semestral de tasas se limitó al índice de inflación del IPEC, muy por debajo de lo que arrojaba la fórmula polinómica que fija la actualiz
En un contexto de inflación que este mes se ubicó en el 1,9 por ciento a nivel nacional, el municipio confirmó una actualización semestral de las tasas, en el marco de la ordenanza tributaria vigente —la de 2025, que sigue aplicándose luego que el Concejo rechazara el proyecto para este año—. El secretario de Finanzas, Mauro Puccini, explicó de qué se trata el mecanismo y cuál será el impacto en el bolsillo del vecino.
Una fórmula que traduce el costo de los servicios
La actualización no depende de una decisión discrecional del Ejecutivo, sino de la "fórmula polinómica", un mecanismo que combina distintos índices vinculados al costo real de los servicios públicos. "No es más que una composición de distintos índices por los cuales el municipio presta los servicios públicos", explicó Puccini.
Entre esos componentes se cuentan el salario municipal, el valor de la recolección de residuos por cuadra y el costo de insumos como el combustible o la energía eléctrica que consumen las bombas de la red de agua. Cada seis meses —al 31 de diciembre y al 30 de junio— se compara la variación de esos valores y se traduce en el porcentaje que se aplica a las tasas.
El tope que evitó un aumento mayor
Según detalló el funcionario, el resultado de la fórmula para este semestre arrojó un incremento de entre el 19 y el 20 por ciento. Sin embargo, la normativa vigente establece un límite: el aumento no puede superar el índice de inflación que mide el IPEC de Santa Fe de manera semestral, que en este período fue del 17,1 por ciento. Ese fue, entonces, el porcentaje efectivamente aplicado.
"La fórmula dio un aumento mayor, que fue superior al índice de inflación. Entonces, como pasó el índice de inflación, es el que se tiene que aplicar", precisó Puccini, remarcando que el mecanismo funciona como un techo de protección para el contribuyente.
Cuánto impacta en el bolsillo del vecino
El incremento alcanza a todos los conceptos de la Tasa General de Inmuebles (TGI), que incluye el servicio sanitario, y también a los rubros asociados, como la contribución a la Unidad de Salud y el aporte a Bomberos Voluntarios. Tomando como referencia un inmueble promedio de 10 metros de frente, el aumento representa alrededor de 6.500 pesos para la categoría 1, correspondiente a los frentistas sobre las avenidas San Martín y 14 de febrero, mientras que en las categorías 3 y 4 ronda entre los 4.500 y los 5.000 pesos.
Puccini remarcó que la actualización responde al sostenimiento de servicios esenciales: recolección de residuos, limpieza urbana, red de agua y cloacas, y alumbrado público. "La cuestión es el mantenimiento de los servicios públicos esenciales (...) es una decisión difícil, pero no es más que para el mantenimiento de estos servicios esenciales", sostuvo el funcionario.
Un panorama económico con luces y sombras
Consultado por la situación financiera general, el secretario indicó que las cuentas municipales se mantienen relativamente estables, aunque con comportamientos dispares: mientras la coparticipación se ubica en niveles similares a los de comienzos de año, la recaudación del Derecho de Registro e Inspección (DREI), vinculado a la actividad comercial, muestra una baja sostenida en los últimos meses. Pese a ello, el municipio mantiene desde el año pasado una rebaja del 10 por ciento en ese tributo para acompañar al sector productivo, y sostiene además el funcionamiento del Instituto de Formación, que ofrece capacitación gratuita orientada al empleo.
"No peligra" la prestación de los servicios, aseguró Puccini, aun cuando lo recaudado no cubre en su totalidad el costo de lo que se brinda, ya que otros recursos municipales permiten sostener las prestaciones principales de la ciudad.
Una suba antipática, pero acotada al mínimo posible
El funcionario reconoció que ninguna actualización resulta bienvenida en un contexto económico exigente y salió al cruce de la idea de que el aumento responde a una decisión arbitraria del Intendente: es una fórmula objetiva, con un techo legal que impide trasladar al vecino el porcentaje total del cálculo. "Se entiende que un aumento en estos tiempos, con toda la dificultad que hay, pega fuerte", admitió, aunque remarcó que la gestión de Jorge Berti priorizó sostener los servicios públicos sin resignar la recolección de residuos, la limpieza, el agua, las cloacas ni el alumbrado.