
“El dictamen aprobado no soluciona el problema de fondo para la fiesta de fin de año"
Rubicini propuso modificar la Ordenanza de Espectáculos Públicos y Privados, en pos de habilitar al Concejo a otorgar permisos provisionales para eventos, sujeto a informes técnicos del Ejecutivo.
Rubicini propuso como alternativa la modificación de la Ordenanza de Espectáculos Públicos y Privados, con el objetivo de habilitar al Concejo a otorgar permisos provisionales para eventos, sujeto a informes técnicos del Ejecutivo.
El concejal Nicolás Rubicini expresó su desacuerdo con el dictamen aprobado por mayoría en el Concejo Municipal, que insta al Ejecutivo a reconsiderar la autorización de una fiesta de fin de año en el salón de eventos "La Fontana". Durante su intervención, Rubicini dejó en claro que esta resolución no aborda las verdaderas necesidades del sector privado ni las demandas de los empresarios de la nocturnidad, a quienes considera desatendidos por los tiempos legislativos y la falta de acciones concretas.
Rubicini propuso como alternativa la modificación de la Ordenanza de Espectáculos Públicos y Privados, con el objetivo de habilitar al Concejo a otorgar permisos provisionales para eventos, sujeto a informes técnicos del Ejecutivo. Sin embargo, su moción no obtuvo el apoyo suficiente y fue rechazada, dejando vigente el dictamen que, según él, "no sirve de nada".
“Los tiempos del Concejo no van de la mano con las necesidades de los privados y de la ciudadanía. Estamos acá para legislar y resolver problemas, no para trasladar responsabilidades al Ejecutivo”, sostuvo el edil. También remarcó la necesidad de garantizar igualdad de condiciones para todos los empresarios del sector nocturno, permitiéndoles organizar eventos con los mismos criterios.
Más horas para discutir en comisión
El concejal criticó la inacción del cuerpo legislativo en cuestiones fundamentales. “Miserables cinco horas por semana para discutir temas no son suficientes”, señaló, reclamando mayor compromiso y obligatoriedad en el debate de las problemáticas locales.
En cuanto a la propuesta de realizar una única fiesta en el predio público de CILSA, Rubicini destacó que este modelo excluye la posibilidad de que otros empresarios organicen eventos similares. “Es una paradoja que el Centro Comercial pida igualdad de condiciones para eventos de fin de año, cuando históricamente se ha opuesto a ampliar la competencia en otros sectores”, ironizó.
Finalmente, Rubicini reafirmó su postura: la modificación de la ordenanza es la única vía efectiva para destrabar situaciones como esta. “El dictamen aprobado no habilita nada, solo sugiere que como legisladores, tenemos el poder y la responsabilidad de dar soluciones reales, no de generar confusión en la ciudadanía”, concluyó.
El debate sobre esta problemática refleja las tensiones entre el Ejecutivo, el Legislativo y el sector privado, dejando abierto el desafío de encontrar un equilibrio entre la normativa vigente y las demandas de los actores involucrados.