
Una campaña para conocer cómo descartamos los medicamentos
Durante noviembre, seis farmacias villenses participarán de una campaña con encuestas sobre el descarte de medicamentos, impulsada por el Colegio de Farmacéuticos en todo el sur provincial.
Un medicamento que dejó de usarse no desaparece cuando se lo tira. Su destino puede ser el agua o el suelo, donde sus residuos se acumulan. Esa parte menos visible del cuidado de la salud fue el eje que la farmacéutica Alba Sosa llevó a SUR + En Vivo, en diálogo con Leticia Pieretti, durante el Micro Farmacéutico, el espacio quincenal dedicado a temas de salud cotidiana.
La charla puso en discusión una asociación habitual: pensar los fármacos únicamente por su función terapéutica. Explicó que la farmacontaminación (contaminación por medicamentos) abarca todo su ciclo de vida. La producción industrial genera desechos; el uso humano y veterinario también libera sustancias que llegan a las aguas residuales. El descarte de productos vencidos o sin utilizar suma otra vía que requiere una gestión específica.
Frente a esa problemática, el Colegio de Farmacéuticos de la Segunda Circunscripción de Santa Fe trabaja con municipios y comunas en los puntos amarillos: farmacias que reciben esos productos para su correcta disposición. Al precisar qué hacer con lo que queda en casa, fue directa: “Nunca con la basura domiciliaria y mucho menos en el desagüe cloacal”.
Una campaña para conocer los hábitos
Desde el 1 de noviembre y durante todo el mes, las farmacias adheridas a la campaña en todo el sur de la provincia realizarán una encuesta sobre el descarte de medicamentos. Las preguntas buscarán conocer por qué se desechan, cómo se eliminan habitualmente y cuáles son los productos más descartados. La propuesta no se limita a quienes acerquen residuos: también podrán participar quienes quieran contar sus prácticas. La información será reunida por la Universidad Nacional de Rosario.
Sosa aclaró que no todos los puntos amarillos participarán de la campaña. En Villa Constitución, las seis farmacias adheridas son Romagnoli, Giuntoli, Stehli, Sosa, Patiño y Maino. Para entregar medicamentos vencidos o sin uso, en cambio, se puede acudir a cualquier farmacia que funcione como punto amarillo, identificada por un recipiente amarillo con esa inscripción.
La prevención también empieza antes de que un envase venza. Ante esto, vinculó el uso responsable, la indicación profesional y el cumplimiento de los tratamientos con una menor generación de sobrantes. La campaña invita a revisar una práctica cotidiana, pero también plantea una responsabilidad compartida entre industria, autoridades, personal de salud y comunidad: el cuidado no termina con la última dosis; incluye qué se hace con lo que queda.