
Paritaria estancada, baja producción y conflictos laborales en Acindar
El conflicto paritario se suma a largos retrasos en las negociaciones. Otro factor que agrava la crisis es la baja producción, mientras que la planta de Alambre atraviesa un alto nivel de tensión.
El balance del año para los trabajadores de Acindar cierra el 2024 con un panorama laboral crítico. Así lo expresó Matías Ruffini, representante de la Comisión Interna de Acindar, quien realizó un balance marcado por la falta de acuerdos en las negociaciones paritarias, los niveles históricos de baja producción y un fuerte conflicto en la planta de Alambre.
“Es un cierre de año muy triste para nosotros, los trabajadores de Acindar”, afirmó Ruffini, reflejando la frustración de un sector que enfrenta salarios desactualizados, suspensiones prolongadas y un deterioro en las relaciones laborales.
Una paritaria congelada y salarios desactualizados
El conflicto paritario refleja una tendencia de largos retrasos en las negociaciones: “El acuerdo anterior tomó ocho meses en concretarse, lo que significa que, durante el 2024, estuvimos luchando constantemente para no perder frente a la inflación”. Esta situación ha generado un profundo malestar, no solo por la demora, sino también por el impacto directo e indirecto que provoca en los trabajadores y en la economía local.
Producción en mínimos históricos
Otro factor que agrava la crisis es la baja producción de Acindar. Según Ruffini, la empresa cerrará el 2024 con apenas 600.000 toneladas de acero producidas, el nivel más bajo en décadas.
“Llevo más de 20 años trabajando en la planta y nunca habíamos visto una producción tan baja. Esto no solo afecta a los trabajadores directos, sino también a muchas familias de Villa Constitución y la región que dependen de esta actividad”, aseguró Ruffini.
El dirigente advirtió que la reducción de la producción pone en riesgo la estabilidad laboral: “Ya se han perdido muchos puestos de trabajo, y las perspectivas para el próximo año no son alentadoras”. Además, cuestionó la falta de iniciativas de la empresa para proteger el mercado interno: “Deberíamos estar trabajando juntos para evitar la entrada de acero importado que destruye la producción local, pero no vemos esa misma preocupación por parte de los titulares de la empresa”.
Conflictos en la planta de Alambre
El sector de Alambre ha sido uno de los epicentros del conflicto. Según Ruffini, los trabajadores de esta área reclaman la reincorporación de un salario adicional que les permita superar la línea de pobreza. Sin embargo, la empresa se ha negado sistemáticamente, generando tensiones que han escalado en los últimos meses.
“La situación en Alambre es muy grave. La empresa se niega a reconocer un mínimo adicional, mientras sigue exigiendo más tareas a los trabajadores”, explicó Ruffini.
Asimismo, denunció amenazas de despido y decisiones que calificó como humillantes, como la exclusión de estos empleados de la entrega de la tradicional caja navideña.
En un gesto de solidaridad, los trabajadores del sector solicitaron públicamente que las cajas sean donadas a comedores comunitarios de Villa Constitución, evidenciando el descontento.
Suspensiones y presión laboral
A lo largo del año, Acindar implementó acuerdos de suspensión que afectaron a varios sectores de la planta. Según Ruffini, la empresa ya ha planteado la renovación de este esquema para 2025, bajo la amenaza de despidos si no se llega a un nuevo acuerdo.
“Estamos cuestionando en el Ministerio de Trabajo el acuerdo actual porque su implementación ha sido injusta y perjudicial para los trabajadores”, afirmó Ruffini.
La falta de contrataciones para cubrir vacaciones y la continuidad de las producciones bajas refuerzan la incertidumbre entre los empleados, quienes temen que las condiciones laborales sigan deteriorándose.
Lucha y medidas de fuerza
El regreso a la actividad completa de la planta, previsto para el 13 de enero, marcará un punto de inflexión en el conflicto. Ruffini adelantó que, si las negociaciones paritarias no avanzan, el gremio y los trabajadores llevarán adelante medidas de fuerza.
“No podemos seguir con salarios que están por debajo de la inflación y que no se actualizan desde mediados de año. La situación es insostenible”, declaró.
Asimismo, destacó que el gremio buscará visibilizar aún más su preocupación por la estabilidad laboral y el futuro de la planta de Villa Constitución, en un contexto de creciente competencia con el acero importado.
Unidad y solidaridad para enfrentar los desafíos
Ruffini llamó a la unidad entre los trabajadores y los delegados gremiales, destacando la importancia del diálogo interno para afrontar los desafíos del próximo año.
“Tenemos que estar más unidos que nunca para dar esta pelea”, concluyó.