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Necesitamos orientar nuestra mirada a partir de la planificación de la ciudad

La ex funcionaria municipal expresó, en referencia al proyecto de modificar la normativa que regula la instalación de supermercados que “el camino nunca es la desregulación.

La ex secretaria de Ordenamiento Territorial del Municipio, Arq. Paola Bagnera y hoy referente local de la Corriente Nacional de la Militancia, participó de la última audiencia del Concejo Municipal donde se debatió sobre el proyecto de Ordenanza para modificar la regulación la instalación de supermercados en nuestra ciudad. Al respecto explicó que desde su sector plantearon “que no estábamos en desacuerdo en la revisión de las ordenanzas en el marco de las transformaciones que la economía y la actividad comercial evidenciaron en los últimos tiempos”.

Sin embargo, expuso Bagnera, “necesitamos siempre orientar nuestra mirada a partir de la planificación de la ciudad, priorizándola por sobre la liberalización descontrolada. Entendemos que el camino nunca es la desregulación, la liberación de normas y de espacios al mejor postor, sino todo lo contrario: la planificación, el ordenamiento y el desarrollo”.

“Nos preocupa la derogación de la norma vigente, que se presenta como una ‘respuesta’ falaz a la problemática local, ya que no permitirá ni acrecentar el alicaído consumo interno ni por otra parte, garantizar que algunas pocas situaciones particulares puedan ser atendidas en el marco de las habilitaciones comerciales municipales, procesos que en general demandan mayor necesidad de revisión administrativa, que la norma propiamente dicha”, puntualizó la ex funcionaria municipal.

 

Puntos relevantes

Seguidamente, Bagnera detalló sobre el proyecto de Ordenanza “algunos aspectos sustanciales respecto de las categorías comerciales que señalamos: modifica e incrementa las superficies en función de los establecimientos de mayor escala. Elimina la categoría “granja”, pasa a considerar como “minimercados” a establecimientos entre 60 y 300 m2 (y no hasta 120 m2 como ahora, englobando en una misma categoría, una clara disparidad de realidades y escalas comerciales). Los autoservicios pasan a ser superficies de entre 300 y 600 m2 y los supermercados se considerarían como tales hasta 800 m2. En este punto, sorprende significativamente una modificación que permite considerar como simples “supermercados” a establecimientos con una superficie que (para la Ley Provincial 12.069) se consideraría como “grandes superficies comerciales”. Esto implica que, para la reforma propuesta, los hipermercados comienzan a considerarse como tales a partir de los 800 m2 y no desde los 700 m2 como plantea la legislación provincial. En este punto, nos preguntamos: ¿cuál es la contundente justificación que permite contradecir una norma provincial? ¿Qué necesidad particular habilita dicha contradicción?”.

 

“Irresponsabilidad manifiesta”

Por otra parte -continuó Bagnera- la “derogación serial” de cada uno de los artículos vigentes “no solo indica una irresponsabilidad manifiesta que no evalúa impactos y consecuencias, sino que, por el contrario, pasa a dejar “habilitadas” cuestiones discutibles”. Entre ellas indico que “habilita la posibilidad de solicitud de habilitaciones comerciales sin que se cuente con residencia mínima de dos años en la ciudad (en el caso de las personas físicas) o dos años de domicilio legal (para las personas jurídicas)”. A la vez “habilita a que grandes cadenas comerciales existentes o por existir, puedan instalarse en la ciudad”.

También, agregó que “habilita (al derogar y no expresar lo contario) la implantación de grandes superficies comerciales en la misma trama urbana (y no extra o suburbana como actualmente rige). A ello se le suma que “Habilita la derogación de límites horarios de los comercios, permitiendo horarios continuos o nuevos parámetros a criterio de la empresa comercial particular” y “habilita el uso o afectación (total o parcial) a una finalidad distinta al rubro por el que fueron habilitados originalmente”.

 

Buscar consensos

Para finalizar, Bagnera, enfatizó que “siempre resulta importante revisar y consensuar las modificaciones de las normas que nos regulan, en el marco de las dinámicas propias de una sociedad y particularmente en situaciones tan centrales como las habilitaciones comerciales. Por tal motivo, resulta esencial enmarcar cualquier modificatoria en la idea de ciudad y de planificación que se defina colectivamente. Apelamos por lo tanto a la necesidad de discutir el ordenamiento territorial del distrito evitando la continuidad de las excepciones o las modificaciones normativas sin sentido territorial alguno (como es el caso de la norma propuesta)”.

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