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Monjelat advirtió sobre el riesgo de tormentas severas en el sur santafesino

El meteorólogo brindó una charla en el Concejo Municipal, invitado por el concejal Diego Martín, para explicar los alcances del fenómeno y la necesidad de reforzar la prevención.

El meteorólogo Oscar Monjelat advirtió que el sur de Santa Fe se encuentra en una zona de alta probabilidad de tormentas severas y reclamó mayor planificación para prevenir sus consecuencias, tanto en las obras de infraestructura como en las construcciones particulares. Sus declaraciones se produjeron antes de la charla que brindó el jueves por la tarde en el Concejo Municipal de Villa Constitución, invitado por el concejal Diego Martín, para analizar el fenómeno de El Niño y sus posibles efectos en la región.

La actividad generó interés en la comunidad, preocupada por los pronósticos de lluvias intensas y el riesgo de inundaciones. Sin embargo, la convocatoria se vio afectada, paradójicamente, por una fuerte tormenta que se desató en la jornada, en un contexto que puso de manifiesto la preocupación que motivó el encuentro.

En una entrevista previa con Ariel Gómez en SUR+, Monjelat, coordinador y creador del grupo Caza Tormentas del Sur, sostuvo que los últimos informes meteorológicos mantenían una elevada probabilidad de que El Niño se manifestara con gran intensidad. Explicó que el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial favorece una mayor disponibilidad de energía y humedad en la atmósfera, condiciones que pueden potenciar las tormentas y generar precipitaciones por encima de los valores habituales.

 

El riesgo no se limita a las inundaciones

El especialista señaló que, si bien la atención suele concentrarse en las lluvias y sus consecuencias, existe otro peligro que considera insuficientemente difundido: la posibilidad de que se produzcan tornados y vientos extremos en la región.

Según explicó, el centro de la Argentina forma parte del denominado pasillo de los tornados, una zona que comprende sectores desde Córdoba hacia Uruguay y que presenta condiciones favorables para este tipo de fenómenos.

Como antecedente provincial, recordó el tornado que afectó a San Justo el 10 de enero de 1973, con un saldo trágico de más de 80 personas fallecidas, según los datos que mencionó durante la entrevista. También aludió a los fuertes vientos que provocaron importantes destrozos en Pavón Arriba y otras localidades de la región el 11 de noviembre de 2003.

Para Monjelat, estos episodios deberían servir para fortalecer la educación y la prevención. Advirtió que las tormentas severas representan un riesgo permanente, más allá de la duración del actual fenómeno de El Niño.

“Con el tema de las tormentas vamos a seguir dentro de esa zona”, remarcó, al plantear que la población necesita información para saber cómo actuar ante eventos meteorológicos extremos.

 

Construcciones y planificación

Otro de los ejes de su planteo fue la necesidad de incorporar criterios de prevención en las construcciones y en el ordenamiento territorial. El meteorólogo cuestionó la existencia de viviendas con estructuras precarias y techos deficientemente anclados, que pueden sufrir daños ante vientos intensos.

También hizo hincapié en evitar la urbanización de terrenos naturalmente inundables, como lagunas y sectores por los que históricamente escurre el agua. En ese sentido, sostuvo que las intervenciones humanas no eliminan esos recorridos naturales y que desconocerlos puede generar problemas recurrentes para las familias que se instalan en esas áreas.

La planificación, afirmó, debe realizarse antes de que ocurra una emergencia. Por eso, reclamó que las autoridades anticipen las dificultades, mantengan los desagües y canales y dispongan las medidas necesarias para facilitar el escurrimiento del agua acumulada.

“Prevención es planificación”, sintetizó, al señalar que las acciones no pueden limitarse a responder cuando las inundaciones ya están en curso.

 

Lluvias intensas en períodos cortos

Monjelat también alertó sobre las consecuencias de las precipitaciones concentradas en pocas horas. Explicó que una cantidad de agua que habitualmente cae a lo largo de un mes puede precipitarse en apenas una jornada o incluso en un lapso mucho menor, superando la capacidad de absorción del suelo y de los sistemas de drenaje.

Según advirtió, a medida que avance la primavera y se aproxime el verano, las condiciones atmosféricas pueden favorecer tormentas de mayor intensidad. Por ese motivo, consideró fundamental que las localidades cuenten con mecanismos para evacuar el agua y evitar que permanezca durante semanas en los sectores más bajos.

El especialista cuestionó, además, que se atribuyan todos los problemas a fenómenos climáticos excepcionales cuando existen situaciones locales que requieren soluciones anticipadas, como el mantenimiento de los desagües o la disponibilidad de equipos de bombeo.

 

Un espacio para informar y responder preguntas

La charla organizada en el Concejo Municipal buscó acercar información meteorológica a los vecinos y brindar herramientas para comprender los posibles efectos de El Niño en el sur santafesino.

La actividad se desarrolló en un momento de creciente preocupación por las lluvias, los anegamientos y la posibilidad de tormentas severas. La fuerte tormenta que coincidió con la convocatoria añadió una circunstancia paradójica a un encuentro cuyo objetivo era, precisamente, advertir sobre los riesgos meteorológicos y la importancia de prepararse con anticipación.

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