
“Mi Casita” un espacio para acompañar y cuidar las infancias
Mi Casita funciona desde 2014 como centro de día y acompaña a niños y niñas en edad escolar con apoyo educativo, herramientas emocionales y actividades recreativas.
Ubicado en la esquina de Dorrego y Acevedo, el Centro de Día Mi Casita recibe actualmente entre 20 y 25 niños y niñas por turno, con una población que puede variar de acuerdo con las necesidades que detectan las escuelas. Son chicos de aproximadamente 6 a 12 o 13 años, todos escolarizados, que llegan derivados por las instituciones educativas.
La propuesta contempla un turno por la mañana y otro por la tarde. Los niños reciben desayuno o merienda, apoyo escolar y acompañamiento de profesionales como psicopedagoga y psicóloga, además de juegos y propuestas didácticas. También se busca incorporar educación física para ampliar las actividades recreativas.
El objetivo no es reemplazar a la escuela ni a las familias, sino constituirse en un espacio más dentro de una red de cuidado. “Nuestro proyecto es poder darle herramientas a esos chicos y poder cuidarlos”, explicó Ramiro Pérez, presidente de la comisión directive de Mi Casita.
Pérez remarcó que el centro trabaja con situaciones que son detectadas principalmente desde las escuelas y que no se trata de un espacio de diagnóstico especializado. Su función es acompañar las trayectorias de los chicos y ofrecer respuestas ante las dificultades que puedan presentarse.
El trabajo en red como herramienta
Para Pérez, una de las claves del funcionamiento de Mi Casita es la articulación con otras instituciones. El centro mantiene contacto con las áreas de Niñez de la ciudad y de la Provincia y busca fortalecer esos vínculos para poder intervenir ante situaciones que requieren otro tipo de acompañamiento.
En ese sentido, destacó el reciente ingreso de la institución a un programa provincial de asistencia y fortalecimiento para centros de día, que permite contar con recursos y herramientas para sostener el proyecto. También mencionó capacitaciones y gestiones vinculadas a la protección de derechos de niños y adolescentes.
“Nosotros somos el territorio de estos chicos”, señaló Pérez, al explicar que el contacto cotidiano permite advertir situaciones que pueden requerir la intervención de otros organismos. La idea es que escuela, centro de día, familias y Estado puedan actuar de manera articulada, cada uno desde su responsabilidad.
Actualmente, la institución busca ampliar la cantidad de horas de atención y sumar más profesionales, ya que la demanda supera las posibilidades disponibles. El trabajo cotidiano se complementa con una comisión que organiza actividades y eventos para reunir los recursos necesarios para sostener el funcionamiento.
Una tarde para colaborar con Mi Casita
En este contexto, la institución prepara un nuevo encuentro solidario. El próximo 5 de septiembre, desde las 15, se realizará un Té con Entretenimientos en las instalaciones de Mi Casita, en Dorrego y Acevedo.
La propuesta tiene un valor de $5.000 e incluye delicias elaboradas de manera casera, entretenimientos y sorteos. La actividad busca reunir fondos para colaborar con el sostenimiento del centro y, al mismo tiempo, acercar a la comunidad a conocer el trabajo que allí se realiza.
La convocatoria también refleja una característica que Pérez destaca especialmente: la solidaridad de vecinos y comercios de Villa Constitución, que colaboran con alimentos, recursos y distintas iniciativas.
“Todo lo hacemos pura y exclusivamente por amor a la niñez”, expresó Pérez, quien invitó a la comunidad a acercarse y conocer la institución. En Mi Casita entienden que cada aporte, además de ayudar a sostener las actividades, contribuye a fortalecer un espacio que todos los días busca acompañar, cuidar y brindar nuevas herramientas a las infancias.