
Marina Montenegro lista para su primer nacional de Powerlifting
Es villense, atleta y entrenadora de esta disciplina de máximo rendimiento de fuerza. Ganó el clasificatorio en su categoría, y en junio será una de las representantes de la ciudad en el Nacional.
Para arrancar por el inicio, ¿qué es el powerlifting? Es un deporte de fuerza que busca maximizar el levantamiento de peso en tres movimientos: sentadilla, press de banca y peso muerto, en dónde la disciplina en la técnica es clave para la prevención de lesiones.
Marina es la única villense referente en el alto rendimiento de esta disciplina, que ya está comenzando a tener adeptos iniciales en Junior. La atleta charló con Juan y Rodrigo en Vuelta Olímpica y nos contó todos los detalles.
Decinos vos ¿Qué es el powerlifting?
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Es un deporte de entrenamiento de la fuerza máxima, se busca rendir al máximo en los tres ejercicios básicos que son sentadillas, banco y peso muerto, cada atleta tiene tres tiros y el máximo peso logrado, es el que se suma en el total de los tres ejercicios. Gana el que más peso tiró.
¿Cuál fue el peso mayor que levantaste?
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En peso muerto, fueron 145k en el último torneo. Este deporte tiene diferencia con el levantamiento olímpico en los ejercicios. Nosotros hacemos esos tres y en levantamiento hacen snatch, el clean, más arranque.
¿Cuándo comenzaste?
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Como todos comencé con gimnasio, luego crossfit, pero me pasaba que el crossfit me dejaba muy chiquita y yo quería estar más grandota. Buscando un día me apareció en Instagram Aixa Tebaldi, de Buenos Aires y campeona internacional. Vi que era lo que quería, estar grandota y fuerte y me di cuenta que ese era el deporte que yo quería hacer. Me empezó a entrenar Sol Champezzi.
¿Cómo fue tu primer torneo?
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Fue en 2024, con pocos kilos que para mí eran muchos en ese entonces. Fui sola, nerviosa porque no conocía a nadie, pero power, a pesar de ser una competencia es una gran familia, porque el que competía conmigo me alentaba, me ayudaba, me aconsejaba y ahí fue cuando la conocí a Juli, de Pergamino, mi actual entrenadora, y mi colega y amiga.
¿Cuánto levantabas en ese primer torneo y cuánto hoy?
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En ese momento competí con 100k en sentadilla, peso muerto 120k y el banco 50k, poquitos. Hoy sentadilla hago 120k, banco 65 que tengo que subir para el Nacional, y peso muerto 145k. Si te va medio flojo en los dos primeros, el cierre es con peso muerto y tenés que salir a darlo todo.
En la competencia cuenta mucho la parte técnica, ¿no?
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Mucho enfoque en la parte técnica. Los jueces están en cada detalle para que el levantamiento sea limpio y en el tiempo que debe ser. Son los que te dicen ‘barra limpia’ para pisar el tablado, no se puede hasta que ellos no te digan. Igual, para saber cómo se saca la barra, sea en banco o sentadilla… En fin, es de mucha disciplina. Son exigentes, bien, porque también es cómo tenés que entrenar para evitar lesiones. En los entrenamientos nosotros lo armamos por bloques de fuerza, hipertrofia, fuerza base, transición… son bloques de 12 semanas, más o menos, para entrenar, progresivos en el peso.
¿Cuánto juega la cabeza?
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Es todo. En uno de los torneos del año pasado, me separé un mes antes y le decía a mi entrenadora que no iba a ir, ‘que no vas a ir, te venís igual’ me dijo. Fui y salí segunda. Eso sucede, que antes si me pasaban cosas, capaz que me tiraba abajo, y ahora no porque esto te ayuda mucho mentalmente, a seguir, a darle para darle adelante, en todos los aspectos de la vida.
Se viene el Nacional…
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Sí. Nos tuvimos que federar para el Nacional de Buenos Aires en Morón, del 24 al 28 de junio, al que se esperan unas 500 personas. Yo entré por el clasificatorio de Pergamino en el que salí primera en mi categoría, y entre las tres mujeres más fuertes del certamen.
¿Cuáles son tus expectativas para este Nacional?
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Es difícil porque es el primero y hay muchas mujeres muy buenas. Pero ojalá pueda estar entre las cinco primeras de mi categoría, teniendo en cuenta que es el primero sería genial para mí. Después quiero ir a Córdoba, en noviembre, a competir en el Iberoamericano.
¿Y qué es lo que más destacas como beneficio de este deporte, más allá de lo físico y lo deportivo?
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Me da mucha seguridad, siempre fui vergonzosa y hasta me costaba dar clases, pero el power me dio fuerza, seguridad y me ayudó en cosas como la autoestima, y todo eso una lo lleva al día a día. Lo que no salió hoy se sigue intentando y mañana sale.
¿Cómo ves el powerlifting en la ciudad?
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En una etapa inicial. Sé que hay unos chicos que hacen un tiempo en Junior. Las categorías son Sub Junior, Junior, Open y Máster de +40. Por ese motivo yo años atrás arranqué en Pergamino y mis conocidos de hoy son de Rosario, Buenos Aires. En San Nicolás sí hay, un grupo que se llama La Cápsula y yo suelo ir con ellos a los torneos.
¿Qué les decís a los que quieren hacerlo?
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Que se animen a hacerlo, se va de a poco, no es que arrancás de una en 120k, sino que de a poco vamos sumando peso y es todo progresivo. Hay que animarse, que cada uno lo hace a su tiempo y potencia.