
Mara Grassini: Evolucionar en su disciplina y destacarse en su categoría
La patinadora de Empalme Central logró clasificar al Campeonato Internacional de Orlando, por los logros obtenidos durante el 2025.
Junto a Juan y Rodrigo, Mara repasó no solo la pasada temporada en la que alcanzó esta clasificación que habla por sí sola de sus méritos deportivos, sino de su pasión por el patín artístico que practica hace doce años, desde que tenía cinco.
Perfeccionista, busca la planificación y mejorarse cada día. Siempre habla en plural porque piensa en el trabajo en equipo, junto a su profesora Florencia Fuhr desde hace siete años. Su autoexigencia, su pasión y su compromiso a pesar de su juventud, marcan su camino deportivo.
-¿Cómo te sentís hoy con este logro?
-Contenta con todo lo que logré en el 2025 y feliz por todo lo que puede llegar a venir. Primero tuvimos los zonales que son clasificatorios al Provincial que fue en julio en Las Parejas, quedé primera en escuela y 8a en libre, lo que me dio la clasificación a la Copa Clausura en Río Segundo, también en julio con primer puesto en escuela y en libre se complicó un poco más con más de 70 participantes. Eso me dio el pase al Absoluto en San Juan, y quedé quinta en Argentina. Ya tenía planificado ese objetivo con la profesora, escuela es mi fuerte.
-¿Y ya planificaron 2026?
-Sí, en el 2026 me dedico solo a escuela, cambiamos con las profesoras las formas de entrenar y me dedico a escuela durante las dos horas y media de entrenamiento. Algo que es común a partir de ciertas categorías es dedicarte a una sola disciplina, yo lo elijo porque soy mejor en escuela y también por elección, me gusta.
-¿Escuela es la disciplina del patín más compleja?
-Sí, hay que dedicarle muchas horas arriba del círculo ya que en ciertas categorías se dificultan cada vez más las figuras. Es de mucha precisión y perfección, te vas un poquito de línea y te resta un montón. Pero me encanta trabajar en la perfección.
-¿Estás preparada para abandonar la parte libre?
-Sí, es una decisión que ya veníamos trabajando hace un tiempo. A la mayoría de las patinadoras es la disciplina que más le gusta, las coreografías, los saltos, a mí me gusta mucho la perfección que te pide escuela.
-Contanos un poquito de tus inicios...
-Arranque en Riberas a los cinco años, y en 2019 me fui a Empalme Central, hoy tengo 17 años. Desde ahí siempre trabajando y entrenando con la profesora Florencia Fuhr, y la familia siempre acompañando sin quejarse de viajes, ni nada. Son muchos viajes y por lo general vamos, competimos y volvemos, a lo sumo llegamos el día anterior para estar descansada para la competencia. Al menos en los últimos años hacemos así.
-¿Y qué es lo que más te cuesta o tenés que trabajar aún?
-Los nervios antes de la competencia, es lo que tendría que trabajar bastante. En escuela, encima, que te tiemble el cuerpo es lo peor que te puede pasar… Es un poco de trabajar la confianza, tengo momentos en que me siento segura y otras no, pero también es algo normal. Pero ahí tengo que trabajar.
-¿Cómo es la cotidianidad en Empalme Central?
-Entrenamos lunes, miércoles y jueves de 19 a 21.30hs en el verano, y complemento en el gimnasio cuando no tengo entrenamiento de patín. Piernas, fuerzas sobre todo, en el abdomen también.
-¿Cómo trabajan en los entrenamientos?
-Siempre preparamos lo del año, el objetivo, y repetimos esa rutina correspondiente a la temporada y a determinado momento buscamos y empezamos a ver la del año siguiente.
-¿Probaste ya en entrenar vos a más chiquitas?
-Sí, he ayudado a Flor (la profe) con las más chiquititas y me gusta. Mucho no se corrige siendo tan chicas, pero se intenta marcarle para que avancen, lo principal es que vayan a divertirse y aprender figuras que son bastante sencillas para esa edad.
-Teniendo en cuenta que entrenás desde tan chica, ¿cómo te organizaste con la escuela, con tu vida social, siempre con prioridad en el patín?
-Sí, siempre primero el patín, siempre me pude organizar bien para poder hacer todo igual, pero primero el patín, me sigue gustando como cuando tenía cinco años. Mi sueño es llegar a la categoría “A” y ojalá que se dé otra oportunidad como la de Orlando y pueda asistir, pueda viajar.
-¿Qué faltó para poder estar en Orlando?
-Más que nada es presupuestario. Cubrir la inscripción del torneo, la malla de Argentina, el conjunto deportivo de la Confederación… Todo sale de forma particular y es bastante gasto para reunirnos en muy poco tiempo, porque nos notificaron en diciembre y el torneo es del 19 de enero al 26.
-Y volviendo al 2026, ¿cómo comienza tu año de competencia?
-En el 2026 paso a “B” 1ª, y como siempre arrancamos con los zonales para poder estar en el Torneo Apertura a fines de abril, en Posadas. Siguen los Provinciales con el objetivo del Clausura a fines de junio o julio.
-¿Qué es lo mejor que te llevás del patín?
-La gente que vas encontrando en el camino. Tengo muchas amigas del patín, que siguen o dejaron pero amigas. Lo peor es la autoexigencia, que sea solo tan perfecto, me genera mucha presión. Muchos la pasamos mal con ese tema, es un deporte individual y la responsable sos vos sola arriba del patín.
-¿Qué le dirías a esa Mara Grassini de cinco años que está iniciando en el patín?
-Que siga, que no se frustre en el momento, que siga intentando que en algún momento se van a dar las cosas...