
Los depósitos municipales están saturados por la cantidad de motos secuestradas
El Director Municipal de Prevención y seguridad ciudadana se refirió a los operativos vehiculares, la falta de documentación, los controles nocturnos y los reclamos por ruidos molestos.
El director municipal de Prevención, Seguridad Ciudadana y Control Urbano de Villa Constitución, Paulo Baldini, confirmó que continúan desarrollándose operativos de control vehicular y de personas en conjunto con la Policía y Gendarmería Nacional.
Según explicó, el Municipio interviene como autoridad de aplicación colaborando con el labrado de actas, el traslado y el depósito de los vehículos secuestrados. En ese sentido, advirtió que en cada procedimiento detectan una importante cantidad de conductores que circulan sin la documentación obligatoria.
“Comúnmente son situaciones administrativas las que faltan, pero también hay una cuestión social y económica detrás”, sostuvo Baldini, al señalar que muchos vecinos optan por tramitar licencias de conducir por períodos más cortos debido a los costos, además de registrarse faltantes de seguro obligatorio y deficiencias en las condiciones de seguridad de los vehículos.
Más de 20 motos secuestradas en un operativo
El funcionario se refirió además al operativo realizado el último miércoles en pleno centro, donde fueron secuestradas más de 20 motocicletas.
“Los depósitos están saturados”, aseguró, y agregó que el Municipio ya trabaja en los procedimientos necesarios para compactar motos antiguas acumuladas en los predios.
Baldini remarcó que los controles no solo se realizan en la zona céntrica, sino también en distintos barrios de la ciudad. “No nos gusta tener que sacarles los medios de transporte a los vecinos, pero somos el Estado y tenemos que hacer cumplir las reglas”, expresó.
Debate por ruidos molestos y nocturnidad
Durante la entrevista, el funcionario también confirmó que fue convocado por el Concejo Municipal para participar de reuniones vinculadas a reclamos vecinales y normativas locales.
Entre los temas a tratar mencionó denuncias por ruidos molestos vinculados a una iglesia evangélica, conflictos relacionados con la instalación de un boliche y la necesidad de actualizar la normativa de nocturnidad vigente desde 2012.
“Tenemos que empezar a analizar las cuestiones de seguridad y dónde están nuestros jóvenes y con quién se juntan en toda la actividad nocturna”, indicó.
Iglesias evangélicas y convivencia urbana
Consultado sobre los requisitos para el funcionamiento de templos evangélicos, Baldini aclaró que la libertad de culto está garantizada constitucionalmente y que las iglesias deben cumplir con las habilitaciones nacionales correspondientes.
Sin embargo, reconoció que persisten conflictos de convivencia por ruidos molestos, tanto en el centro como en distintos barrios de la ciudad.
“Las quejas de los vecinos respecto a las actividades de la iglesia evangélica se trasladan día a día”, afirmó.
Posible actualización de la normativa
Finalmente, Baldini consideró que las ordenanzas vinculadas a la nocturnidad necesitan una revisión acorde a la realidad actual de la ciudad.
“Es una normativa del año 2012 y merece una actualización y un tratamiento”, señaló, adelantando que desde el Ejecutivo municipal asistirán al debate junto a personal de calle y responsables de Inspección General para aportar la experiencia cotidiana de los operativos nocturnos.