
La editorial digital villense que hizo historia en la Feria del Libro de Cuba
El proyecto impulsado por Aníbal “Yu’í” Páez y Gabriela Sosa llegó presentó una red internacional de autores y un fuerte compromiso con la cultura, las mujeres y las ciencias sociales.
Aníbal “Yu’í” Páez y Gabriela Sosa no necesitan presentación en el mundo de la autogestión cultural. Su camino comenzó en los años 80, entre revistas como Análisis, la editorial EOS Villa y los talleres de formación de la Escuela de Oficios y Saberes. Pero fue recién en los últimos años cuando el salto digital los llevó a un nuevo nivel: el nacimiento de Laia Editora, enfocada en literatura, y Editorial Cañí, especializada en ciencias sociales.
“Publicar en papel siempre fue un problema. No por las ideas, sino por los costos. Y el paso a lo digital nos abrió puertas en todo el continente”, cuenta “Yu’í”, quien comenzó a experimentar con las ediciones digitales hace poco más de dos años.
La iniciativa no solo generó un crecimiento inesperado: se convirtió en una red que conecta autores de Argentina, Bolivia, México, Paraguay, Brasil, España… y Cuba.
Una isla que los abrazó
En 2024, esa red se materializó en uno de los eventos culturales más importantes del mundo hispano: la Feria Internacional del Libro de La Habana. Allí, Laia Editora y Editorial Cañí desembarcaron con más de 300 publicaciones, presentaciones de libros gramscianos en colaboración con la Universidad de La Habana, y una obra de teatro durísima y conmovedora titulada Córreme, niño, del joven dramaturgo brasileño Leandro.
“En Cuba fue muy impactante. La novedad no éramos nosotros, sino la cantidad de escritores cubanos que habían sido publicados digitalmente por nuestras editoriales”, explica Gabriela Sosa.
Tanto fue así que instalaron pequeñas agencias de la editorial en tres puntos distintos de la isla. La experiencia no solo reafirmó el potencial de la edición digital, sino también el rol de la cultura como herramienta de intercambio, resistencia y transformación.
Una red continental, gratuita y viva
Más de mil personas integran los grupos de WhatsApp donde circulan ideas, borradores, novedades y propuestas editoriales.
“Nos escriben desde todos lados. Una autora mexicana leyó algo nuestro y propuso un encuentro sobre niñez. De ahí salió una nueva publicación. Todo se retroalimenta”, relata Sosa.
Todo es gratuito
“No hay fines de lucro. Solo basta con contactarse. Te pasamos los enlaces y podés descargar o leer los libros desde donde estés”, explican.
En paralelo, crecen los lazos con jóvenes editoriales bolivianas, con movimientos gramscianos latinoamericanos y con autores emergentes. La conexión con La Riel, una editorial boliviana en dificultades para imprimir, derivó en coediciones de textos sobre Gramsci, presentados también en la feria cubana.
Nuevos proyectos para 2025
El compromiso de las editoriales no se detiene. Gabriela Sosa trabaja actualmente en un proyecto que mezcla cuentos breves y artes plásticas.
“Invité a varias artistas de Villa, de San Nicolás, de todos lados. La idea es publicar a fin de año un libro ilustrado, con obras de Ana Boulán, Lidia Sancho, Marijó Argañarás, entre otras”, adelanta.
Además, se encuentran trabajando en un libro ilustrado sobre las mujeres de El Villazo, con relatos e ilustraciones que ya fueron exhibidas en el Banco Credicoop de Villa Constitución.
Mujeres, informática y resistencia
Entre los cientos de títulos publicados, hay uno que resuena con fuerza en todo el continente: la lucha y vida de las mujeres.
“Los libros que más respuestas generan son los que abordan el rol de la mujer, sobre todo en la informática o desde la perspectiva de género. Es un tema universal y muy actual”, cuenta Sosa.
Las historias llegan desde México, Paraguay, Argentina… Testimonios que duelen, conmueven, hacen reír y pensar. Como aquel relato donde una mujer mexicana espera sentada junto a su esposo borracho tirado en el piso, por “deber”.
“Da risa y espanto. Pero es la cultura. Y la cultura también cambia, si la hacemos circular”, reflexiona “Yu’í”.
De la lectura al escenario
En Cuba también se presentaron propuestas teatrales, como la impactante obra Córreme, niño, que narra desde la favela la urgencia de una madre por salvar a su hijo. La presentación incluyó, además, una muestra fotográfica de mujeres que retratan escenas teatrales.
“Fue en la Universidad de las Artes. Un lugar mágico. Es como vivir en la Isla de la Fantasía”, recuerdan emocionados.
Cultura que crece y se multiplica
Desde Villa Constitución al Caribe, las editoriales autogestionadas de Páez y Sosa representan una experiencia singular: combinan memoria, compromiso social, literatura, ciencia, arte y militancia cultural. Con acceso libre y espíritu colectivo, estas iniciativas siguen creciendo, convocando y sembrando redes en un continente que necesita contar sus historias.