
Giro inesperado en el caso del "influencer del agro": de un millonario robo a una trama de estafa y traición
La investigación reveló que no se trató de un asalto rural convencional. La Justicia imputó al socio del denunciante por defraudación y abuso de confianza tras detectar maniobras comerciales.
Lo que comenzó el pasado viernes como un pedido de auxilio desesperado a través de las redes sociales, hoy se transformó en una compleja causa judicial que pone en duda la naturaleza del delito denunciado. Bruno Riboldi, el reconocido creador de contenidos conocido como "La Joya Agro", había denunciado el robo de 190 cabezas de ganado de su campo en Santa Teresa, valuadas en más de 300 millones de pesos. Sin embargo, tras el rápido hallazgo de 161 animales en un feedlot de Chabás, la fiscalía de Villa Constitución detectó que los involucrados mantenían una relación comercial previa.
El fiscal Ramiro Martínez imputó formalmente a Nicolás Coscia, quien trabajaba junto a Riboldi bajo la modalidad de "capitalización de hacienda". Según la investigación, Coscia habría dispuesto ilegítimamente de los animales, vendiéndolos a través de una firma propia sin el consentimiento de la sociedad que integraba con el influencer.
Maniobras con documentación del Senasa
El giro de la causa se sustenta en el análisis de los Documentos de Tránsito Electrónico (DT-e). La fiscalía sostiene que el imputado, abusando de la confianza de su socio, gestionó guías de traslado para dar una apariencia de legalidad a la disposición del ganado. Incluso, se detectó que el 17 de marzo Coscia intentó generar nuevas guías por 190 animales que ya no estaban físicamente en el establecimiento, una maniobra que fue advertida y anulada por el damnificado el mismo día.
A este escenario se suma la delicada situación financiera del imputado. Los registros bancarios revelan que Coscia acumula una deuda superior a los 200 millones de pesos y posee más de 160 cheques rechazados por un monto que escala a los 700 millones de pesos, lo que refuerza la hipótesis de un accionar motivado por la insolvencia.
Interrogantes y contradicciones
A pesar de la imputación por defraudación, el caso sigue sumando aristas confusas. Desde el entorno del acusado aseguran que la venta de los animales se realizó con el consentimiento de Riboldi, quien supuestamente necesitaba liquidar el ganado para obtener efectivo a principios de marzo. Además, trascendió que ambos mantenían un vínculo de amistad de larga data e incluso una relación familiar política.
Un dato que llamó la atención de los investigadores de la Dirección General de Seguridad Rural "Los Pumas" fue la actitud del propio influencer tras el hallazgo. Según consta en los informes policiales, Riboldi habría evitado aportar datos sobre el domicilio de su socio para facilitar la detención, mientras que, en paralelo, habría realizado advertencias públicas sobre "arruinarlo por televisión". Con 29 animales aún desaparecidos, la Justicia busca determinar si se trató de una maniobra de estafa privada o si existió una intencionalidad de amplificar el hecho a través de la viralización para presionar el cobro de una deuda.