INTERÉS GENERAL Escuchar artículo

Entregaron certificados del Taller de Electricidad Domiciliaria

Los jóvenes finalizaron su capacitación en el Comedor y Merendero Esperanza, de Barrio Bajo Cilsa, donde hicieron la instalación eléctrica completa.

En la sede de la UTN Facultad Regional San Nicolás, un grupo de vecinos de Villa Constitución demostró que la formación técnica puede tener un impacto directo en la vida de quienes más lo necesitan. En una jornada cargada de emociones, el Movimiento Solidario Constitución (MSC) junto al Centro Cultural de la UTN entregó los certificados a los participantes del taller de Capacitación en Electricidad Domiciliaria que se dictó durante el año pasado.

La particularidad de esta capacitación es que no quedó en el aula. Cada uno de los egresados tuvo la oportunidad de aplicar lo aprendido en una tarea concreta y transformadora: la instalación eléctrica completa del Comedor y Merendero Esperanza, ubicado en el Barrio Bajo Cilsa. Gracias al trabajo de estos nuevos electricistas solidarios, ese espacio que contiene a diario a decenas de familias hoy cuenta con luz segura, instalaciones adecuadas y la posibilidad de seguir creciendo.

El proyecto, impulsado por el Movimiento Solidario Constitución en articulación con el Centro Cultural de la UTN, tuvo una premisa clara: aprender para servir. Y los protagonistas respondieron con creces. Durante la ceremonia, se destacó la labor del profesor Daniel Gómez, quien brindó sus conocimientos con compromiso y calidez a lo largo de todo el proceso formativo.

 

Otros reconocimientos

También recibieron reconocimientos el ingeniero Tomás Avetta, decano de la UTN San Nicolás, por abrir las puertas de la facultad a esta iniciativa; Noelia Bárbaro, coordinadora del Centro Cultural; y Enzo Dubini, coordinador del Centro Cultural Científico y Móvil 2.0, por creer en esta alianza que demuestra que la universidad y el territorio pueden caminar juntos.

Desde el Movimiento Solidario Constitución remarcaron que así se construye comunidad: con equipos, con herramientas y, sobre todo, con solidaridad en acción. Cada certificado entregado representa no solo un aprendizaje adquirido, sino también un comedor que hoy puede funcionar con normalidad, una familia que recibe un plato de comida caliente y un barrio que ve cómo la colaboración entre vecinos e instituciones puede más que cualquier adversidad.

Comentarios
Volver arriba