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Detuvieron al jefe de la comisaría de Empalme y desbarataron una red narco con presunta connivencia policial

Se realizaron 16 allanamientos y hay nueve personas involucradas. Secuestraron marihuana, cocaína, armas, dinero y elementos de fraccionamiento. Interviene el fiscal Franco Carbone.

Un operativo de gran magnitud sacudió al departamento Constitución en las primeras horas del sábado, con epicentro en Empalme Villa Constitución, donde fuerzas provinciales desarticularon una organización criminal dedicada al narcomenudeo que, según la investigación, operaba con presunta connivencia policial.

El procedimiento fue llevado adelante por personal de la Unidad Especial de Asuntos Internos y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), que entre la noche del viernes y la madrugada del sábado ejecutaron 16 allanamientos simultáneos, incluyendo la propia sede de la Comisaría 5ª de la Unidad Regional VI.

Como resultado, fue detenido el jefe de la dependencia, el inspector Eduardo Quispe, quien fue aprehendido mientras se encontraba en funciones dentro del edificio policial. Junto a él, fueron arrestados seis civiles identificados en la causa como presuntos integrantes de la estructura delictiva, mientras que otras dos personas que ya se encontraban privadas de su libertad también quedaron vinculadas al expediente. En total, son nueve los implicados que serán llevados a audiencia imputativa el próximo jueves.

La investigación está a cargo del fiscal Franco Carbone, integrante de la Unidad Especializada en Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación, y se originó a partir de una denuncia telefónica anónima que activó la intervención de Asuntos Internos. A partir de allí, se desplegaron tareas de inteligencia criminal, seguimientos, vigilancia encubierta y análisis de comunicaciones que permitieron reconstruir el funcionamiento de la organización.

 

Droga, armas y estructura de venta

Durante los allanamientos, los efectivos secuestraron una importante cantidad de elementos vinculados a la actividad ilícita. Entre ellos, se destacan aproximadamente 11 kilos de marihuana, tanto en plantas como en proceso de secado y fraccionamiento, además de cocaína en pequeñas cantidades, lo que refuerza la hipótesis de comercialización al menudeo.

También se incautaron dos armas de fuego, municiones de distintos calibres, balanzas de precisión, material de corte utilizado para estirar la sustancia, teléfonos celulares y documentación considerada clave para avanzar en la investigación.

Además fueron detenidos seis civiles identificados como Martín G.; Brian Ariel V.; Eduardo Darío V. alias “El Gordo Tife”; Jonathan V.; Celeste T.; y Ulises C. 

Según fuentes oficiales, la organización contaba con una estructura que incluía puntos de venta, acopio y distribución, con roles definidos entre sus integrantes. En ese esquema, la presunta participación del jefe policial detenido resulta uno de los aspectos más sensibles del caso, ya que se investiga si facilitaba o encubría las maniobras delictivas.

 

El antecedente que inició la causa

El expediente tiene su punto de partida en un procedimiento realizado el 18 de junio de 2025, también en Empalme, cuando una investigación por microtráfico impulsada por la fiscal Analía Saravalli permitió la detención de tres sospechosos, entre ellos un hombre conocido como “Cráneo”.

En aquella oportunidad, personal de la Policía de Investigaciones (PDI) realizaba tareas encubiertas en la zona de Ayacucho al 60 cuando detectó movimientos compatibles con la venta de droga. Al retirarse del lugar, los agentes fueron seguidos por un vehículo Peugeot 208, lo que derivó en un operativo cerrojo que culminó con la interceptación del rodado en calles Buenos Aires y España.

Dentro del vehículo viajaban tres jóvenes, y durante la requisa se secuestró una pistola ametralladora de fabricación casera, además de teléfonos celulares y otros elementos. A partir de ese procedimiento, y por orden de la fiscal Eugenia Lascialandare, se realizó un allanamiento en una vivienda donde se incautaron más celulares, dinero en efectivo —más de 600 mil pesos— y pequeñas cantidades de marihuana.

Si bien en ese momento la causa parecía circunscripta a un grupo reducido, el análisis posterior de los elementos secuestrados permitió abrir nuevas líneas investigativas que, con el correr de los meses, fueron complejizando el expediente hasta derivar en el megaoperativo reciente.

 

Impacto institucional y lo que viene

El avance de la causa genera un fuerte impacto institucional, ya que pone bajo sospecha a un jefe policial en funciones en una investigación por narcotráfico a baja escala, un delito que en la provincia de Santa Fe es perseguido de manera específica por unidades especializadas.

Fuentes judiciales indicaron que las audiencias imputativas se realizarían en los próximos días, donde se formalizarán las acusaciones por el delito de comercio de estupefacientes y posiblemente otros cargos vinculados.

En paralelo, no se descartan nuevas medidas judiciales, ya que la investigación continúa en curso y los elementos secuestrados —especialmente los dispositivos electrónicos— podrían aportar más información sobre el alcance de la red y eventuales conexiones.

El caso vuelve a poner en agenda la problemática del narcomenudeo en localidades del sur provincial y el rol de los controles internos dentro de las fuerzas de seguridad, en un contexto donde la intervención de Asuntos Internos resultó clave para destapar una trama que, hasta ahora, operaba en las sombras.

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