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Berti llamó a construir una ciudad con más inclusión y solidaridad

Durante el acto que se realizó en la Escuela Nº 1086 Mariano Moreno, el Intendente planteó la necesidad de reconocer las desigualdades y garantizar que todas las personas puedan ejercer sus derechos.

La comunidad educativa de la Escuela Nº 1086 Mariano Moreno y el Municipio de Villa Constitución realizaron el martes 13 de octubre el acto conmemorativo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, una ceremonia que tuvo como eje la reflexión sobre la historia, el reconocimiento de los pueblos originarios y la construcción de una sociedad más inclusiva. Durante su discurso, el intendente Jorge Berti convocó a fortalecer el respeto, la solidaridad y el compromiso frente a las desigualdades que persisten en la comunidad.

La actividad comenzó a las 9.30 sobre la cortada Juan Milich, entre el establecimiento educativo y la Plaza Urquiza. La escalinata de la escuela fue utilizada como escenario para la ceremonia, que contó con la presencia de Berti; la presidenta del Concejo Municipal, Carla Bertero; concejales, integrantes del Ejecutivo, Veteranos de Malvinas, representantes de fuerzas de seguridad, instituciones educativas y entidades intermedias, además de docentes, alumnos y familias.

Tras el ingreso de las banderas de ceremonia y la entonación del Himno Nacional Argentino y el Himno de Villa Constitución, se desarrollaron las intervenciones alusivas a la fecha.

 

Una mirada crítica sobre la historia

La directora de la Escuela Nº 1086, profesora Melina Golja, destacó que la conmemoración invita a revisar el pasado desde diferentes perspectivas y a reconocer que la identidad argentina se construyó a partir de numerosas culturas, lenguas, costumbres y formas de comprender el mundo.

En ese sentido, hizo hincapié en la presencia de los pueblos originarios en la sociedad actual y en los aprendizajes que sus comunidades pueden aportar, especialmente en relación con el cuidado de la naturaleza, el respeto por la tierra y el agua y la preservación del ambiente para las futuras generaciones.

También recordó que, para numerosos pueblos originarios, el 11 de octubre representa el último día de libertad de los pueblos de América antes de la llegada de los europeos, una fecha que permite recuperar sus propias miradas sobre la historia y mantener viva la memoria colectiva.

 

Mensaje de una alumna

Por su parte, la alumna Maia Reynoso, representante del Consejo Escolar, llamó a sus compañeros a conocer y valorar la historia, escuchar distintas voces y comprender que las diferencias culturales no deben ser motivo de separación, sino una oportunidad para enriquecerse como sociedad.

“Como estudiantes tenemos una responsabilidad muy importante. Conocer y valorar nuestra historia, abrir espacios para escuchar a todos y formular nuestras propias conclusiones. También ser capaces de respetar al otro, cuidar la naturaleza y comprender que ser diferente nos separa, sino que nos enriquece”, manifestó la niña.

“Que estas fechas nos encuentren dispuestos a aprender unos de otros, porque respetar la diversidad también significa escuchar, conocer, volar y cuidar. Y que nuestra escuela siga siendo ese lugar donde cada cultura, cada historia y cada voz encuentre un espacio para ser reconocida y respetada”, destacó.


 

El desafío de una inclusión real

En su mensaje, el intendente Jorge Berti valoró la participación de la comunidad educativa y destacó la recuperación del entorno de la Plaza Urquiza. Además, adelantó que se realizarían trabajos en las veredas para mejorar los accesos a la institución, mientras que desde la escuela se proyectaba volver a pintar murales y realizar otras mejoras internas.

Sin embargo, el eje central de su discurso estuvo puesto en el significado de la diversidad cultural y en la necesidad de traducir el reconocimiento de las diferencias en acciones concretas. Berti recordó que durante mucho tiempo el 12 de octubre fue presentado desde una mirada centrada en el descubrimiento y la conquista, mientras quedaban relegadas las voces de los pueblos que habitaban estas tierras, despojados de sus territorios, su cultura y sus derechos.

“Cambiarle el nombre a una fecha no alcanza, lo importante es cambiar la manera en que nos miramos, nos escuchamos y nos tratamos todos los días”, sostuvo.

El mandatario también advirtió que no basta con definir a Villa Constitución como una ciudad abierta e integradora si no se reconocen las desigualdades que atraviesan a distintos sectores. En ese marco, mencionó las dificultades de las familias para llegar a fin de mes, la falta de oportunidades laborales, las barreras que enfrentan las personas con discapacidad, los problemas para acceder a la atención sanitaria y la soledad de muchos adultos mayores.

“Porque ninguna persona vale menos por tener menos”, expresó, al remarcar que nadie merece ser discriminado por una enfermedad, una discapacidad, su origen o las circunstancias que le toca atravesar.

Berti planteó que las diferencias de pensamiento son parte de una sociedad democrática, pero que no pueden convertirse en una justificación para negar la dignidad de los demás. Frente a los prejuicios, llamó a responder con conocimiento; frente al desprecio, con respeto; y frente a la indiferencia, con solidaridad.

Asimismo, señaló que la inclusión no puede limitarse a las declaraciones, sino que requiere trabajar para que los derechos puedan ejercerse efectivamente. En esa tarea, consideró que la responsabilidad no recae exclusivamente en el Estado municipal, sino también en las escuelas, los clubes, las instituciones, los barrios, los lugares de trabajo y cada hogar.

 

Una ciudad donde todos tengan oportunidades

En el tramo final, el intendente convocó a mirar a las personas más allá de sus diferencias y a preguntarse qué puede hacerse para ayudar a quienes atraviesan situaciones difíciles. La propuesta, afirmó, es construir una comunidad en la que vivir con dignidad no sea un privilegio de unos pocos, sino un derecho de todos.

En esa línea, definió como horizonte una ciudad con memoria para reconocer su historia, sensibilidad para acompañar a sus habitantes y decisión para transformar las injusticias. También sostuvo que el progreso no debe medirse solamente por la capacidad de producir y crecer, sino por la posibilidad de cuidar, incluir y generar oportunidades para toda la población.

“Porque el verdadero progreso no consiste en que algunos puedan llegar más lejos, consiste en que todos tengan una oportunidad de avanzar y en que nadie quede condenado a quedarse atrás”, concluyó.

Como cierre del acto, alumnos de cuarto y quinto grado interpretaron la canción “Un dulce alfarero”, de Víctor Heredia, bajo la dirección del profesor Marcelo Roba.

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