
Barrio Centro III enciende el espíritu navideño con cascanueces, luces y reciclaje
Con decoraciones recicladas y el esfuerzo de vecinos, la vecinal presidida por Claudia Comninos, lidera un proyecto navideño que combina creatividad, trabajo comunitario y sustentabilidad.
Desde hace meses, vecinos y miembros de la comisión vecinal de barrio Centro III trabajan intensamente en la decoración navideña. Utilizan materiales reciclados como cartón, tubos de plástico y latas donados por comercios locales.
“Recolectamos materiales con mucho esfuerzo. Los tubos de cartón nos los facilitó Cholo Macetti, y hasta usamos chapitas de latas de cerveza. Es un trabajo arduo, pero vale la pena”, comenta Comninos.
La decoración principal se encuentra en la calle 14 de Febrero, donde columnas y farolas están adornadas con telas de embalaje en rojo y verde, campanas doradas hechas a mano y cascanueces (muñecos), que simbolizan prosperidad y buenos deseos para la comunidad. Asimismo, la vecinalista destacó el proyecto del Centro Comercial de ornamentar Av. San Martín y señaló que el trabajo de la vecinal es complementario a esa iniciativa.
Inspiración y esperanza
El proyecto se inspira en Capioví, Misiones, una localidad reconocida por sus decoraciones navideñas hechas con materiales reciclados. Comninos espera que esta iniciativa motive a otros barrios a replicar la experiencia. “Es una idea que genera lazos entre vecinos y fomenta el cuidado del medio ambiente. Queremos seguir ese ejemplo”, explica Comninos.
Aunque trabajan con recursos limitados, algunos comercios locales han contribuido con materiales y donaciones, pero la mayor parte del proyecto se sostiene gracias al compromiso de un pequeño grupo de voluntarios.
“Las comisiones vecinales trabajan con mucho sacrificio. No somos muchos, pero hacemos lo que podemos con lo que tenemos”, agrega la vecinalista.
Un mensaje de unión y renovación
Además de embellecer el barrio, el proyecto transmite un mensaje de esperanza y renovación, alineado con el espíritu navideño.
“Transformar basura en algo estético es un acto simbólico. Habla de nuestra capacidad para reinventarnos y construir algo mejor, incluso desde lo que parece inútil”, reflexiona Comninos.
Sin plazos estrictos, invitan a más vecinos a sumarse con materiales o trabajo voluntario. “La Navidad no solo es luces y adornos; es una oportunidad para unirnos y crear algo que nos llene de orgullo como barrio y como ciudad”, concluye.