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Palabra por palabra: Juan Carlos Tellería

En el Día del Carpintero, Pototo me recibió en su taller y conversamos sobre uno de los oficios más antiguos del mundo. Es un artesano de la madera que, como la mayor parte de los trabajadores del sector, se dedica a crear las piezas, les da forma y genera el producto final, luego de un arduo trabajo que incluye el ensamblado, el lijado y el lustrado, entre otras actividades.
El documento del consumado carpintero en cuestión dice “Juan Carlos Tellería”, pero todos lo conocen como “Pototo”, un personaje célebre tanto por su buen humor como por sus creaciones en madera, primero en reconocidas mueblerías de la ciudad –también trabajó en aserraderos– y desde hace 15 años con su propia carpintería.
“¿Sabés cuál es el colmo de un carpintero?”, dispara al iniciar el reportaje. “Pasar las vacaciones en una sierra”, añade. Así es Pototo, en cuya carpintería se respira un buen clima de trabajo… y aserrín, mucho aserrín, del que soy alérgico y en vano trataré de evitar durante la charla.
Entre mates y bizcochos espera Pinocho, el perro labrador que mueve la cola, convenientemente. “¿Qué otro nombre le iba a poner?”, alega Juan Carlos.

Nostalgia
Con 32 años de trayectoria, Tellería puede repasar los apellidos que integran la lista de los trabajadores del rubro que hicieron escuela en nuestra ciudad, en algunos casos con carpinterías y mueblerías que aún hoy perduran.
“Antes se trabajaba con maderas especiales que hoy es muy difícil conseguir, como el petiribí, el viraró, el cedro paraguayo y el guatambú”, rememora. Explica que estos materiales permitían la confección de muebles de una calidad singular y, al mismo tiempo, al alcance de todos. “Hoy en día nadie pide muebles de cedro, roble o algarrobo. La mayor parte de los trabajos que solicitan se hace con placas ya enchapadas o aglomerado”, lamenta.
Pero en la carpintería hay algo que sigue dando la nota distintiva; algo que hace la diferencia. Es el costado artístico del oficio: el diseño, la concepción misma del mueble desde la funcionalidad hasta la elegancia de la línea exterior.

Aprendices
Tellería asegura que en la preocupación de los carpinteros hay una luz roja encendida desde hace mucho tiempo: la falta de aprendices, una carencia que también se registra en otros oficios antiguos y artesanales. “Yo empecé con esto mientras trataba de terminar la secundaria, a los tumbos. Necesitaba ayudar en mi casa, así que en un taller pedí que me enseñaran el oficio, no cobraba un peso pero así me inicié en la carpintería y ese fue mi sostén hasta ahora”, cuenta.
“Hoy falta mano de obra calificada. En otros tiempos se heredaba el oficio de generación en generación, pero ahora la mayoría de los hijos de los carpinteros y de los que practican cualquier otro oficio, se profesionalizan, se dedican a estudiar y a ejercer otra profesión”, sostiene.

Ensamble final
Con paciencia, Pototo me explica qué es la marquetería, para qué sirve una mediacaña y cuáles son los secretos para escuadrar. No entiendo nada, como siempre. Pero la palabra ‘garlopa’ me causa mucha gracia.
“No quiero influenciar en tu nota, pero en el título tendrías que poner que soy un tipo de buena madera”, bromea sobre el final de entrevista. Sospecho que intenta serrucharme el piso. Apago el grabador, lo saludo con respeto y voy hacia la puerta, con Pinocho como escolta.
Después de todo en esta sección mando yo, por eso el título es…

¿Cuál es su palabra favorita?

Amigo.

¿Cuál es la palabra que menos le gusta?

Terror.

¿Qué es lo que más le causa placer?

Los domingos en familia, las ocurrencias de mis nietos y el tango.

¿Qué es lo que más le desagrada?

La mentira.

¿Cuál es el sonido o ruido que más placer le produce?

El ruido del tren porque me regresa a la infancia. Mi padre era ferroviario y todo lo relacionado con el tren me atrae muchísimo. Es una pena lo que hicieron con el ferrocarril.

¿Cuál es el sonido o ruido que menos le gusta escuchar?

Los gritos.

¿Cuál es su grosería favorita?

La clásica, que acompaña el martillo en mi dedo, es ‘la puta madre’.

Aparte de su actividad, ¿qué otra profesión u oficio le hubiese gustado ejercer?

Cualquier otro oficio relacionado con las texturas, con el tacto, con el trabajo manual.

¿Qué profesión nunca ejercería?

Odontólogo.

Si el Cielo existiera y se encontrara a Dios en la puerta ¿Qué le gustaría que Dios le dijera al llegar?

¿Qué hacés acá?

El cuestionario utilizado en esta sección es el mismo que James Lipton hizo famoso en su programa “Inside the Actors Studio”, pero originalmente fue utilizado por Bernard Pivot en la televisión francesa. Estas preguntas no sólo permiten saber un poco más de alguien, también ayudan a “sacar conversación” o a mostrar algo inusual en una persona que se conoce o se cree conocer.

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