Balearon una casa luego de un fallido intento de usurpación

El sábado por la noche un grupo de personas intentó ingresar por la fuerza en la vivienda de barrio Domingo Troilo donde en diciembre balearon a un joven, pero el legítimo propietario lo impidió. En la madrugada del lunes la casa fue tiroteada en momentos en que la cuñada del dueño la estaba cuidando.

La violencia no cesa en torno a una vivienda del sector 4 de barrio Domingo Troilo, en la que en diciembre del año pasado fuera baleado un joven con antecedentes por diversos delitos, en lo que se supone fue un ajuste cuentas relacionado a la comercialización de estupefacientes. Este individuo usurpaba la casa Nº 133 y en el vecindario existía un creciente malestar por todo lo que ocurría en ese lugar que señalaban como un punto de venta de drogas.

Esa situación llegó a su extremo cuando en la noche del 10 de diciembre, Joaquín García, de 23 años de edad, quien usurpaba la casa junto con su esposa, su pequeña hija y su madre, fue baleado por un sicario. Aproximadamente a las 21, golpearon la puerta del domicilio. El joven abrió y se encontró con un individuo quien habría dicho: “¿Acá es la onda de los fasos? Y acto seguido le disparó en el cuello. Tras ello el agresor huyó hacia una camioneta Land Rover clara donde lo esperaban otras 3 o 4 personas. Luego el vehículo se perdió por calle Chubut al oeste. 

En ese momento Diario EL SUR informó que en el barrio se decía que lo acontecido era previsible. Según comentaron vecinos del sector, se esperaba un desenlace de este tipo, no solo por los numerosos incidentes de violencia ocurridos en torno a esta vivienda y la actividad que en ella se desarrollaba, sino porque, además, en los días previos, el joven herido recibió una nota con una clara amenaza: “Con la mafia no se juega. Plata o plomo”, decía el mensaje. Y al parecer la advertencia se cumplió. 

García fue intervenido quirúrgicamente en el Hospital donde le salvaron la vida y luego, junto a sus familiares, abandonó la casa que usurpaba, la cual fue recuperada por su legítimo propietario. En ese lapso, ya recuperado de la herida, García fue aprehendido  el lunes 4 de abril junto a otros tres individuos, con un frasco de vidrio que contenía flores de marihuana. Los cuatro jóvenes se encontraban dentro de un automóvil en desuso, en calle San Juan al 1100, cuando fueron sorprendidos por personal policial que patrullaba la zona.

Adiós a la tranquilidad

Pero este lapso de 5 meses de relativa tranquilidad parece haber terminado los vecinos del Sector 4 de barrio Domingo Troilo. En la noche del sábado la Casa Nº 133 fue objeto de un nuevo intento de usurpación. El propietario, un hombre de 39 años de edad, que reside en otro domicilio, fue alertado por un vecino, alrededor de las 20, que “dos pibes me estaban barreteando y pateando la puerta”, denunció ante la Policía.

Al llegar se encontró con personal policial “y la puerta abierta toda deformada, adentro no me faltaba nada”, comentó la víctima. Una vez que se retiró la Policía el hombre se abocó a reparar la puerta y en esa circunstancia escuchó ruidos en el otro ingreso de la casa. “Cuando me asomo había tres pibas, con tres o cuatro nenitos, intentando entrar”, detalló. Estas mujeres estaban acompañadas por dos individuos, uno de los cuales habría manifestado: “Métele un tiro a la puerta”.

Finalmente, ante la presencia del dueño de casa, el grupo de presuntos usurpadores se retiró. En el barrio dicen que uno de ellos podría haber sido Joaquín García. Por sus ocupaciones el propietario le pidió a su cuñada que se hiciera cargo de cuidar la vivienda en la noche del domingo. Y fue así que le tocó vivir un momento de verdadero terror cuando cerca de las 2 de la madrugada del lunes, desconocidos balearon el inmueble, por fortuna sin herirla.

Balacera nocturna

Personal policial que fue alertado por una vecina se acercó rápidamente a la casa Nº 133 y fueron recibidos por la cuñada del propietario, una mujer de 30 años de edad con la cual recorrieron la vivienda. En principio observaron el vidrio de una ventana roto y dos orificios de bala en los postigos de metal. Además, hallaron incrustado en el marco de la ventana una bala a la vez que en la puerta de ingreso se encontraban marcas de otros dos impactos. En el exterior se levantaron dos vainas servidas, posiblemente de un arma calibre 22.

Por el momento se desconocen los autores del ataque dado que no hay testigos ni cámaras de seguridad que puedan aportar datos, pero la Agencia de Investigación Criminal buscaba a Joaquín García para interrogarlo dado los hechos anteriores ocurridos en esa vivienda. Interviene además la fiscal Eugenia Lascialandare y la Comisaría 13ª.

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