Absolvieron al único condenado por la muerte de Lisandro Acosta

Absolvieron al único condenado por la muerte de Lisandro Acosta

Jesús Sauretti fue absuelto al entender los camaristas que no fue responsable de las lesiones que le causaron la muerte a Lisandro “Tuti” Acosta y, por el contrario, piden que se investigue al acompañante de la víctima al que consideran como posible causante de la tragedia.

La Cámara de Apelaciones resolvió absolver en segunda instancia a Jesús Sauretti, el único condenado por la muerte de Lisandro “Tuti” Acosta, quién en julio de este año sentenciado por la Jueza de Primera Instancia, Dra. Marisol Usandizaga, a la pena de 3 años de prisión de ejecución condicional y cinco años de inhabilitación especial para conducir rodados. La magistrada lo consideró entonces penalmente responsable del Delito de Homicidio Culposo en accidente de tránsito, agravado por haberse dado a la fuga, en carácter de autor.

Tras esta sentencia las defensoras de Sauretti, Dras. Abi Zoppi y María Florencia Suárez, interpusieron un Recurso de Apelación que finalmente fue aceptado. La Cámara integrada por los Dres. Beltramone, Luratti y Fernández, consideraron que el comportamiento de la víctima y de su acompañante, Federico López en la moto conducida por el primero fue determinante. “No sólo el comportamiento de Acosta y López resulta un fundamento jurídico y válido de la exclusión de imputación a Sauretti, máxime cuando la participación en la causalidad de ambos fue activa y decisiva, sino que se desprende de las pruebas rendidas en autos”, señalaron.

“Quedó probado que Jesús Sauretti, Durand y Cevey se retiran del lugar por miedo. Este contexto se desprende del hecho que Acosta y López tiraron piedras que hicieron explotar la luneta trasera del auto conducido por Jesús”, destacaron los magistrados.

Uno de los acompañantes de Jesús, Durand al declarar en el juicio dijo: “En ese momento, Jesús y sus acompañantes se agachan por unos segundos. Y cuando vuelven a incorporarse pueden ver que la víctima y L. tira otra piedra y se vuelven a agachar. Sienten un golpe, mira hacia atrás, y ve que se habían caído y dice de irse porque tenía miedo de que le sigan rompiendo el auto. Lo propio declaró Cevey”, indicaron.

Por ello, la Cámara dice: “En este contexto claro, preciso e indubitable, que los ocupantes del vehiculo hubieran llamado o no al 911, se hubieran ido del lugar, etc., solo puede significar un reproche moral. Eran víctimas de un accionar ilícito que además pudo poner en riesgo su vida.”

Accionar temerario

Para los camaristas Acosta “fallece por un accionar conjunto de López, siendo que decidieron acercarse de modo temerario e ilegal, por segunda vez, a un vehículo para atacarlo a piedras. Tal accionar delictivo recorta la atribución delictiva y no pasa el umbral de la tipicidad culposa en su aspecto objetivo.”

“No puede de modo alguno configurar, luego, dada la mecánica inmediata, -e inmediatamente de las vicisitudes interpretativas que se quieran exponer-, que Sauretti haya violado norma de tránsito alguna, no habiéndose siquiera explicitado cual sería la maniobra caprichosa””, puntualizaron. 

Agregan que “No hay tal maniobra, hay un acto reflejo y propio de quien o quienes además pudieron perder el control del vehículo y aparecer, reitero, como víctimas fatales o heridas por quienes inician el accionar delictivo”. En ese sentido plantean que es necesario investigar el accionar del acompañante de Acosta en la moto.

Volver a investigar

No hay dominabilidad del curso causal por parte de Sauretti, dice Beltramone citando a la postura de Zaffaroni.

“Sauretti realiza una maniobra que no puede reputarse de su dominio, sino producto de la acción temeraria de la motociclista y su acompañante, quienes intervienen en el curso causal. Luego no existe una relación de determinación entre la antinormatividad reprochada y el resultado luctuoso.” En definitiva, la Cámara revocó la sentencia de la Dra. Usandizaga y absolvió a nuestro cliente por atipicidad de la conducta enrostrada.

Y concluyó: “atento la probable comisión de delitos ilícitos penales por parte de López de daño y homicidio culposo, corresponde poner en conocimiento del MPA a fin de que proceda conforme lo estime corresponder.

“En el caso de autos, se advierte que la atribución delictiva en juicio carece de elementos esenciales, y ello no puede pasar desapercibido. Resulta inadmisible que la misma obvie datos claros y precisos como que el fallecido iba en compañía de López y que además persiguieron el vehículo arrojando elementos contundentes, como así también que López mintió de modo grave contra tres personas las cuales fueron imputadas previamente al reencuadre, quien además, huyó del lugar de los hechos”, expresaron los camaristas.

Falso testimonio

Para la Dra. Luratti  “Hubiera debido analizarse en su oportunidad la génesis de la pérdida de control del motovehículo: si fue la propia acción de quien arrojó la piedra sobre la luneta del  Gol mientras se conducía a gran velocidad en una moto con dos adultos a bordo, acelerando para ponerse a la par y ello produjo que este motovehículo rozara al automóvil que iba por su carril, generando entonces la caída de A. y L. y la lesión del primero, ante el detectado falso testimonio en el claro abandono del herido en el lugar, o bien la única tesis que la Acusadora Pública sostuvo hasta el presente.”

“En tal coyuntura, se llegó a una audiencia imputativa ante la “huida” del amigo del sujeto herido, creyendo completa su versión, y sin más, se atribuyó dolo en el marco de un contexto de tránsito, solicitando la prisión preventiva, causándose un daño que está a la vista: en la expectativa de los familiares de A. y en la vida de quienes así fueron imputados y prisionizados.”

“Así y todo, una vez “confesa” la falsedad del testimonio y de ese modo, lista para investigar la sospecha por abandono de persona de parte de parte de este mismo imputado, se prosiguió con la misma teoría del caso de parte de la Acusación Pública, cuando podía analizarse en nuevo contexto de quién era la violación del deber de cuidado.”

“Porque es del caso que el hecho de que el conductor del rodado perdiera el control por los movimientos al arrojar piedras a alta velocidad con el peso de dos adultos, pudo haber sido quizás la razón más probable de que embistiera al auto de Sauretti, y ese fuera el eslabón en la cadena causal: la caída, las lesiones y el deceso”, enfatizó la magistrada.

LOS HECHOS

20 DE JUNIO DE 2017

Los hechos que luego terminaron con la muerte de Lisandro Acosta ocurrieron el 20 de junio de 2017, aproximadamente a las 6.10, en el tramo de Av. San Martín, entre Santiago del Estero y Catamarca donde se produjo un impacto entre el Volkswagen Gol de Jesús Sauretti, a quien acompañaban Sebastián Cevey y Nicolás Durand, y la Motomel Skua, conducida por Lisandro Acosa, al que acompañaba Federico López. Como consecuencia Acosta sufrió graves heridas, especialmente en la columna vertebral, que lo dejaron postrado y finalmente falleció el 18 de febrero de 2018. 

Redacción Diario EL SUR