Mirada hacia la inclusión

Mirada hacia la inclusión
EL CARTEL CON EL ABECEDARIO EN LENGUA DE SEÑAS ES UN PASO A LA INCLUSIÓN.

El presidente de la Comisión Vecinal de barrio 25 de Mayo I anunció su propuesta para promover desde los espacios comunes y de manera progresiva la concientización sobre la inclusión en los más chicos. Con la idea de motivar una conversación entre adultos e infantes sobre el significado y motivo de esta manera de expresarse, el vecinalista pensó en instalar en la plaza principal del barrio un cartel mostrando el abecedario en lengua de señas para que el mismo sirva de disparador y la temática sea tratada con una mirada inclusiva.

 

Diego Fernández, presidente vecinal, confirmó que “esta semana me hice hacer un cartel grandísimo con una imagen que tiene el abecedario en lengua de señas, si bien ahora supuestamente no se puede ir a los espacios públicos, pero después que pase todo esto, que la madre y su hijo o el padre y su hijo o el abuelo que vayan a la plaza se encuentren con este cartel y todas las señas”.

 

El vecinalista aspira a que “empiece a haber un diálogo donde el niño pregunte ¿ese cartel que significa? Y entonces que ahí hay un diálogo donde se le informe que hay chicos que son sordos y que se empiece la gente a comprometer”.

 

Además de colocar dicha imagen con la esperanza de ir generando la visualización, concientización y finalmente la naturalización de la inclusión, desde un espacio público destinado a los niños, Fernández adelantó que “más adelante, cuando se pueda por este contexto de pandemia, si vamos a empezar cada 20 días o un mes a llevar a una persona a la plaza para que enseñe, aunque sea lo básico. Más que nada poder acentuar el tema de la inclusión”.

 

Respecto a esta propuesta, en su fanpage de Facebook la vecinal del barrio 25 de Mayo compartió el siguiente mensaje anticipando esta nueva iniciativa: “Inclusión Plena con la Lengua de Señas: La inclusión plena con la Lengua de Señas se refiere al hecho de que las personas sordas se sientan incluidas por el respeto a su lengua natural, el sentimiento de formar parte de la Comunidad Sorda como minoría lingüística-cultural y sus necesidades específicas, así como se debe proporcionarles un entorno de Lengua de Señas, una educación bilingüe (en su idioma nativo y el idioma de la sociedad en que vive), oportunidades educativas y laborales en condiciones de equidad con el resto de la sociedad. De esta forma, las personas sordas se sentirían incluidas por favorecer su crecimiento personal y profesional. Un desafío cómo vecinal”.

Redacción El Sur

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