Detuvieron a otro de los presuntos asesinos de Eduardo Zupanovich

Detuvieron a otro de los presuntos  asesinos de Eduardo Zupanovich
El personal de la PDI capturó a Fernando Garfagnoli y lo trasladó a la Comisaría Primera de San Nicolás.
El personal de la PDI capturó a Fernando Garfagnoli y lo trasladó a la Comisaría Primera de San Nicolás.

Fernando Darío “El Cacha” Garfagnoli, de 32 años, uno de los acusados de asesinar al chacarero Eduardo Zupanovich, fue apresado el domingo por personal de la Policía De Investigaciones (PDI) de Villa Constitución. El procedimiento policial se llevó a cabo alrededor de las 19 en la calle España al 1890 del barrio 12 de Marzo de San Nicolás, un asentamiento ubicado en cercanías de la colectora de la autopista Buenos Aires Rosario, en la zona del Parador nicoleño. Al cierre de nuestra edición el Ministerio Público de la Acusación tramitaba un exhorto para el traslado del detenido a nuestra ciudad para llevarlo a audiencia imputativa.

Del procedimiento participaron tres móviles de la PDI y seis efectivos de esta fuerza, con el sub comisario Eduardo Ramus, jefe de la dependencia, a la cabeza.  Una vez concretada la detención solicitaron la ayuda de personal de la comisaría Primera de San Nicolás y del Comando de Prevención Comunitaria ante la posibilidad que amigos y familiares de Garfagnoli intentaran agredirlos, algo que finalmente no ocurrió. Cabe destacar que el lugar donde fue sorprendido el delincuente es un asentamiento precario, sin iluminación pública, en el que residen numerosos familiares del acusado.

Los Garfagnoli son 11 hermanos, varios de los cuales tienen antecedentes por distintos delitos. En el caso de Fernando, no solo era buscado por el crimen de Zupanovich, sino que además pesaba sobre él un pedido de captura de la justicia chaqueña por evasión. En esa provincia fue condenado a 13 años de prisión por robo calificado, de los cuales cumplió 9 ya que en ese momento obtuvo el beneficio de salidas transitorias, pero en una de ellas salió y ya no regresó a la cárcel. En tanto su hermano Juan José, alias “El Negro”, de 24 años,  fue detenido el 10 de septiembre en el barrio Las Mellizas acusado de ser uno de los tres sujetos que asaltaron a Zupanovich.

Asesinos

Los acusados de cometer el asalto que terminó con la muerte del chacarero son Fernando y Juan José Garfagnoli, y otro avezado hampón nicoleño, Carlos Marcatelli, el hombre al que Zupanovich alcanzó a herir en su intento de repeler a los delincuentes. Cabe recordar que el sábado 11 de julio los tres sujetos sorprendieron al pequeño productor y mecánico cuando reparaba un motor en el patio de su casa, ubicada en la zona rural de Empalme. Este reaccionó tomando su revólver calibre 38 y se produjo un intenso intercambio de disparos con los delincuentes que portaban pistolas 9 mm.

Zupanovich recibió un disparo en su pierna izquierda y otro en el abdomen que le perforó el páncreas y falleció el martes 14 de julio. En el lugar del tiroteo quedó el arma de la víctima con 5 vainas servidas en el tambor mientras que un perímetro de casi siete metros alrededor de donde cayó herido, fueron hallados 2 plomos y 8 vainas de balas 9 mm. Esa misma noche ingresó al Hospital San Felipe de San Nicolás un hombre que presentaba una herida de bala de grueso calibre en un glúteo. Era Marcatelli pero la Fiscalía no ordenó su detención  en ese momento y el sospechoso huyó.

Investigación

Pese a ello la PDI villense inició una tenaz investigación para tratar de dar con los asesinos, tarea que se dificultaba por tratarse de delincuentes experimentados y por trabajar en un terreno ajeno como es San Nicolás. El 5 de agosto detuvieron a tres personas sospechosas de estar involucradas en el asalto, dos de ellas primas entre si, una radicada en San Nicolás y otra en Empalme, Rubén y Roberto Mansilla, a quienes la Fiscal Pedrana sindicó el haber aportado a la logística previa al intento de robo. El otro detenido, también domiciliado en San Nicolás, fue Juan Manuel Jaime, cuñado de Marcatelli.

La PDI comprobó que un teléfono propiedad de Jaime fue captado por una antena de telefonía de Empalme la noche del crimen. Este admitió que estuvo en esa localidad a pedido de Marcatelli. En audiencia imputativa aseguró que lo llamó su cuñado para que lo fuera a buscar dado que su auto se descompuso. Cuando arribó al lugar indicado vio que Marcatelli era arrastrado por otras dos personas a las que identificó como los hermanos Garfagnoli. Su cuñado estaba herido y según Jaime los tres sujetos admitieron el fallido intento de robo y el intercambio de disparos con Zupanovich.

Cerrando el cerco

A partir de allí se intensificaron las pesquisas para dar con los asesinos pero estos se separaron y no volvieron a tener contacto entre si y a la vez iniciaron un constante movimiento cambiando permanentemente de domicilio. No obstante la PDI fue cerrando el círculo sobre los lugares en los que sospechaba que podían moverse estos sujetos. El primero en caer fue Juan José Garfagnoli, al cual el juez de Instrucción Penal Preparatoria, Ignacio Vacca, le otorgó el beneficio del arresto domiciliario, contrariando las expectativas de la fiscal Valeria Pedrana y los familiares de Zupanovich que esperaban prisión preventiva hasta el momento del juicio.

La detención de “El Negro”, no aportó mayores datos sobre los lugares donde se movía su hermano, pero la PDI fue armando un rompecabezas con las informaciones sobre domicilios de familiares, amigos y, en especial, de dos mujeres con las que mantenía relaciones, incluso una de ellas esperaría un hijo suyo. Las dificultades para sorprenderlo radicaban no solo en que los pesquisas villenses trabajaban en un terreno ajeno, sino que además los lugares donde se podía hallar a Garfagnoli son asentamientos con escasos lugares para montar vigilancia sin despertar sospechas. Pese a ello las dos últimas semanas los hombres de Ramus pasaron largas horas en la zona esperando sorprenderlo.

Sorprendido

Finalmente se decidió a apostar todo al domingo electoral, donde el movimiento de autos y punteros podía disimular la presencia de los policías villenses. Y así fue. Sobre las 19 los efectivos de la PDI vieron aparecer a Fernando Garfagnoli, cuando este iba a ingresar a una de las precarias viviendas, le dieron la voz de alto y este intentó huir pero fue rápidamente reducido. El propio delincuente admitió la efectividad de la estrategia policial: “No pensé que hoy, con las elecciones, fueran a laburar”, les dijo a sus captores. Dos meses de intensa búsqueda habían terminado.


 

EL DATO

La PDI apostó a que Garfagnoli pensara que el domingo, por ser una jornada electoral, no iban a estar trabajando. Acertaron. El propio delincuente admitió su error cuando fue detenido. “No pensé que hoy fueran a laburar”, les dijo a los efectivos policiales.

Redacción El Sur

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *