Villa Rugby Club / Quedó inaugurada la cancha “Miguel Mansilla”

Villa Rugby Club / Quedó inaugurada la cancha “Miguel Mansilla”
Corte de cinta de la cancha “Miguel Mansilla”. El homenajeado encabezó el corte junto a las autoridades del club y jugadores.
Corte de cinta de la cancha “Miguel Mansilla”. El homenajeado encabezó el corte junto a las autoridades del club y jugadores.

 

Fue un momento soñado el poder presentarle a la comunidad de forma oficial el nuevo espacio deportivo que funciona en Teniente Ramos sobre Ruta 21, hoy indiscutiblemente una cancha de rugby bien sostenida desde las bases estructurales, y en crecimiento.

En este 2015, la Comisión Directiva sumó más objetivos cumplidos a su joven historia, como la de comenzar a jugar por la Unión Rosarina de Rugby en su cancha propia, y la de darle inauguración y nombre.

El marco fue el idóneo para realizar este acto tan sentido, de mucha calidez para que la familia rugbier se reuniera en gran cantidad acompañada por las autoridades locales como el intendente Horacio Vaquié, la presidenta del Concejo Carla Bertero, los ediles Federico Larrañaga y Níver Moreyra, El Director de Deporte y Juventud Nicolás Belloni, el Senador Germán Giacomino a través de su secretaria María José Comas y Omar Greco, nuevo Oficial de Desarrollo de la Unión Rosarina de Rugby.

El detalle fue la carta enviada por Agustín Pichot, el emblemático ex jugador de Los Pumas saludando a la institución y aceptando con gratitud ser el padrino de la misma.

Raúl Orihuela, presidente del club, se dirigió con las palabras de apertura seguido de autoridades y del mismo Miguel Mansilla -quien recibió diferentes reconocimientos-. También se distinguió al referente de la URR presente y de los clubes Talleres de Arroyo Seco y Belgrano de San Nicolás, quienes protagonizaron una mañana de rugby infantil con los chicos villenses.

Se descubrieron las placas en uno de los momentos más emotivos, junto con el tradicional corte de cinta que dejó inaugurada la cancha. A posteriori, el padre Juan José Calandra bendijo el terreno y el porvenir de la institución, que con un ágape y sinceros abrazos selló una jornada teñida de emociones ante el significado de lo sucedido: Un nuevo gran paso dado hacia el objetivo de alcanzar el Villa Rugby Club que todos desean.

“Mi filosofía”

Miguel Mansilla fue el gran protagonista de la tarde. El homenajeado se mostró muy emocionado ante el descubrimiento de la placa que con su nombre, daba identidad al campo de juego.

Acompañado de su esposa e hijos, no escondió la emoción ni la alegría: “Cuando uno hace algo lo hace primero porque ama el deporte, y segundo porque trata de que alguien más capte lo que uno quiere enseñar. Para mí es un orgullo grandísimo que la primera cancha lleve mi nombre. Para mi familia también.”

Fueron las primeras palabras con este medio, detallando además que “mientras se realizaba el acto se me cruzaban por la cabeza un montón de cosas como miles de anécdotas vividas en el rugby, o pensar en mi viejo que hubiese querido que esté aquí aunque sé que está, en el cielo mirándome y apoyándome. En la gente con la que hoy nos volvemos a juntar después de tantos años, porque este momento también es de ellos, el rugby en Villa lo hicimos entre todos.”

Por último, destacó al rugby como filosofía de vida: “Siento que es una forma de dejar un legado. El rugby es esto, recibir y dar y es la parte más importante de mi vida junto a mi familia. Tengo un escudo en una campera que uso siempre que dice ‘lo importante es el rugby, lo demás acompaña’. Después vendrá lo otro como el trabajo pero lo que siento es el rugby. Yo llegué al club sólo pro un año, pero creo que voy a seguir un año entrenando al primer equipo porque creo que se puede hacer mucho más. Estas ganas de seguir me las da el grupo, el club”, finalizó.

“Lo que no pude decir”

Raúl Orihuela, presidente de Villa Rugby Club, a través de este medio hace llegar este mensaje a toda la comunidad.

“Cuando me tocó decir las palabras de bienvenida me pasaron por la mente todos los momentos compartidos durante este proceso. Pero las emociones, y el miedo a no poder decir siquiera una palabra, hicieron que volviera rápidamente a mi lugar sin haber dicho nada de lo poco que había planeado.

Quiero resaltar la dedicación, el entusiasmo y la entrega de Miguel Mansilla cuando decidió iniciar las prácticas en Villa. Creo que su vida fue una entrega  a este deporte, lo ha dado todo por el rugby. Hemos tenido un vertiginoso crecimiento posterior a la conformación de la subcomisión de rugby infantil, no sólo en el aspecto deportivo sino en la integración de un grupo grande de socios que nos demostraron que con un claro objetivo, cuando se trabaja sacrificando tiempos de disfrute personal, las recompensas son mucho más gratificantes.

Y hago propia las palabras de uno de los integrantes, Sergio Fernández, al decir que ‘tenemos la firme convicción de que es la mejor manera de hacerlo, de que nuestros hijos vean que no todo se compra hecho, que no todo se manda a hacer. Tal vez hubiera sido más fácil pedir un subsidio y pagarle a alguien que lo haga por nosotros, pero no hubiera sido lo mismo’.

Cuando a lo público se le suma al esfuerzo privado y la responsabilidad empresarial, los clubes podemos presentarles a la sociedad espacios saludables, de crecimiento individual y de integración colectiva. Es al menos lo que intentamos hacer desde nuestro Villa Rugby Club.”

 

 

Redacción El Sur

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