Asaltantes armados coparon una casa y desvalijaron a dos matrimonios

Asaltantes armados coparon una casa  y desvalijaron a dos matrimonios
Los asaltantes no ingresaron por el acceso a la casa rural sino por los fondos, sorprendiendo a sus ocupantes.
Los asaltantes no ingresaron por el acceso a la casa rural sino por los fondos, sorprendiendo a sus ocupantes.

Un matrimonio que se domicilia en la zona rural de Empalme y otra pareja amiga estuvieron a merced de delincuentes armados que ingresaron a su domicilio y los mantuvieron como rehenes por espacio de una hora y media. Luego se marcharon llevándose dinero en efectivo, armas de fuego, una camioneta y un automóvil, ambos propiedad de las víctimas. El violento asalto tuvo lugar en la noche del miércoles en una finca ubicada a unos 300 metros de la Ruta Nacional 177 (Chapuy), a la altura del Km. 12, pocos metros antes de acceder al puente de autopista.

Allí se domicilian Frediano Caturegli, de 69 años de edad, junto a su esposa María Cristina, de 62. Esa noche el matrimonio se encontraba acompañado por Juan Cachiarelli (63) y su esposa María Ofelia (61). Poco después de las 21, Cachiarelli se encontraba en el parrillero preparando el asado que los había reunido, y cuando se aprestaba a comunicar al resto de los comensales que la comida estaba lista, se encontró con los malvivientes. Al parecer estos arribaron a la finca de a pie, por lo que no fueron oídos y por ello se supone que además contaban al menos con un cómplice que los acercó al lugar.

“Me invitaron a comer un asado, a pasar un buen momento con mi esposa y terminamos siendo asaltados por 4 delincuentes; 4 que entraron en la casa, a lo mejor afuera había más. Teníamos el asado listo, cuando salgo de la cocina para ir a buscar el asado me encuentro que hay cuatro tipos apuntándome con pistolas”, relató Cachiarelli. “Nos metieron adentro de la casa y no tuvimos más nada que hacer, hicieron lo que ellos quisieron”, comentó impotente. Posteriormente Caturegli detalló al personal de la Comisaría 5ª de Empalme que los asaltantes portaban 2 pistolas y 2 revólveres, aunque no pudo precisar el calibre.

Arrodillados

Los delincuentes actuaron con sus rostros cubiertos con pasamontañas, pero a uno se le observaba parcialmente su rostro. Se advertía que tres de ellos eran jóvenes y el restante “era una persona grande, muy tranquila, muy pausada, que sabía bien lo que hacía”, indicó Cachiarelli. Una vez en el interior de la vivienda “nos hicieron arrodillar en el suelo, apuntándonos con las pistolas a la cabeza, hasta que a los dueños de casa los llevaron al baño, al hombre lo ataron y la mujer la dejaron suelta porque era la que, dentro de la casa, le iba dando todo. Después a mi señora y a mí nos llevaron a una habitación; nos hicieron tirar en el suelo, entre dos camas, nos maniataron y ahí estuvimos como una hora y media”.

Los asaltantes les exigían la entrega de dinero constantemente. “No había otro tema, era plata y plata”, recordó y agregó que el cabecilla mencionó que los Caturegli “tenían un amigo que no era tan amigo porque los había vendido”.

Por la forma de moverse en la casa y por algunas expresiones “algún conocido (de la familia) había, o por lo menos afuera había un conocido. Había cosas puntuales que si no conocían, no lo podían hacer”, aseveró. Un ejemplo de ello es que tomaron la llave precisa con la cual abrir el galpón donde los dueños de casa guardaban los vehículos.

Cuantioso botín

Luego de revolver toda la casa y arrojar objetos de los estantes en su búsqueda de dinero los malvivientes terminaron llevándole a Caturegli, 2 teléfonos celulares marca Motorola y otros dos cuya marca no recordaba, un revólver calibre 32 largo marca Smith & Wesson, un pistolón doble caño calibre 36 marca Zafarí, 2 escopetas doble caño calibre 16, una de ellas marca Bernardeli Gardone. Además el contenido completo de 2 freezer, una cámara digital, toda la vajilla, 2 dos GPS, 7500 pesos en efectivo, una tarjeta Argenta. A ello hay que sumarle un Renault Logan, color gris, dominio NND-596, modelo 2014 y  una camioneta Ford, Ranger XL, cabina simple, color rojo, dominio DIJ195, modelo 2000.

Amenazas de muerte

En tanto a Cachiarelli le sustrajeron la recaudación de su negocio, que llevaba encima, estimada en 10 mil pesos y también “las zapatillas, el celular. A mi señora igual; las alianzas, cosas de valor más sentimental que otra cosa”. Finalmente destacó que fueron “maltratados pero no golpeados. Sí nos amenazaron de muerte, más al dueño de casa porque querían que le diera dinero. Ellos decían que tenía dinero”.

Una vez que los delincuentes abandonaron el lugar, Cachiarelli esperó un tiempo prudencial y logró desatarse y dar aviso al hijo de los Caturegli, quien a su vez alertó al personal de la Comisaría 5ª de Empalme sobre lo sucedido.

Los uniformados arribaron inmediatamente al lugar del hecho mientras liberaban a las víctimas alertaron al destacamento de Gendarmería situado en el peaje de General Lagos, sobre autopista y la Policía Caminera de San Nicolás. Pero no hubo resultados positivos. Investiga el hecho la Policía de Investigaciones de nuestra ciudad con conocimiento de la Fiscal en Turno, Dra. Valeria Pedrana.

Redacción El Sur

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