Denuncian mala atención en el Hospital a parturienta de Godoy

Denuncian mala atención en el  Hospital a parturienta de Godoy
Parto
La joven de Godoy tenía fecha para el 27 de marzo pero la cesárea la realizaron recién el 4 de abril.

Adela Isabel Meza es una docente de la localidad de Godoy que decidió hacer pública la dramática situación que atravesó Erika Pamela Rodríguez Meza, de 26 años, al momento del parto de su tercer hijo. La joven tenía 41 semanas de embarazo, era una trabajadora eventual, con 2 hijos (6 y 4 años), radicada en Godoy. Para asistir al Hospital SAMCo de nuestra ciudad utilizaba el colectivo que une esa localidad con Villa Constitución dos veces al día. Pero esa no fue la única dificultad que enfrentaría a partir del 6 de marzo. Ese día le dijeron que los resultados del análisis de control se extraviaron, pero luego de insistir reiteradamente los encontraron el 13 de ese mes.

Ese mismo día “fue a control con su obstetra, quien sugiere interconsulta con otro médico para hacer cirugía conjunta con cesárea por el alto riesgo que representaba el parto normal debido a cálculos en la vesícula y hernia umbilical. No obstante la obstetra le dijo que ya viniera preparada porque la bebé estaba madura y el 20 a más tardar el 21 de marzo de 2015, si no hacían la cirugía conjunta, ella le haría la cesárea”, explicó Adela. En tanto el médico consultado “le dijo que la cirugía no la iba a hacer en conjunto, y que tendría que internarse nuevamente y en otro momento para ello”.

El 20 de marzo Erika “sale de Godoy en un colectivo de las 6 de la mañana, y  se dirige al hospital con todo listo para internarse. Luego de 4 horas de espera su obstetra la atiende y le dice mirando la agenda: ‘te opero el 3 de abril’”, señaló Adela y agregó que la médica le dijo que la fecha de parto se cumplía el 27 de marzo por lo que no había problema en operarla el 3 de abril. “Le da la orden de internación para el 2 a la tarde,  con prescripción de dieta liviana y con todo preparado para la internación. La obstetra le aclara a Erika Pamela que si entraba en trabajo de parto, habría algún médico para atenderla. Contradiciendo lo antes dicho en relación a un embarazo de riesgo”.

Sin colectivo

“El 2 de abril Erika Pamela debía internarse pero no tenia forma de llegar a Villa porque el colectivo  no funcionaba, por decisión de su dueño, ni jueves ni viernes santo. La voluntad de un vecino hizo que Erika Pamela pudiera trasladarse al hospital (ya que un remis sale como mínimo $ 120). A las 20, con orden de internación en mano se presenta en admisión de internados del Hospital de Villa Constitución, pero no figuraba en la planilla. La orden estaba escrita por su obstetra y con cirugía para el viernes 3 de abril”, refirió Adela.

“Se interna, queda en ayunas, con pedido de análisis que le hacen a primera hora del. La enfermera le pone la vía para el suero y le hace el electrocardiograma. No lo hizo un cardiólogo, lo hizo una enfermera. Todo estaba listo. Pasaba el tiempo y los médicos no venían y no vinieron. Estuvo en ayunas desde que se internó hasta las 13 del otro día. Cuando ya era evidente que ningún médico vendría y que la cesárea no se haría, le dieron un caldo. Al finalizar el día, el suero había hecho flebitis y  la enfermera dijo que la vía era demasiado cara para sacársela y volverla a poner el 4 cuando la operaran”, contó la docente.

Cesárea

“El 3 de abril a última hora del día es visitada por una médica llamada Pamela aparentemente de guardia, quien la contiene y le hace los controles. El día 4 de abril cerca del mediodía, la joven es  llevada a cirugía sin saber quién va a intervenirla. La bebé nace fuera de tiempo y tiene como consecuencia flema en las vías respiratorias y se hace necesario  aspirarla, además de tener la bolsa pegada y la piel arrugada. El lunes 6 de abril, le dan el alta a la mamá y la beba, sin prescripción médica, sin indicación de antibióticos ni calmantes ni orden para curaciones. Al ir a atenderse al SAMCo de Godoy la enfermera se niega a realizarle las curaciones por la falta de orden médica”, finalizó Adela calificando lo sucedido como “el vía crucis de una parturienta pobre”.

EL DATO

La violencia obstétrica está conformada por todas aquellas prácticas médicas que impiden a la mujer tomar sus propias decisiones en el momento del embarazo y del parto. Desde no brindar información sobre la medicación o los procesos a los que es sometida la mujer, no respetar sus pautas o costumbres culturales, acelerar el parto artificialmente o llevarla a cesárea, en los casos en que se pueda evitar, impedirle estar acompañada en cualquiera de los momentos del parto, hasta separarla de su bebé luego del nacimiento, entre otras.

 

Gaston Salinas

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