Las elecciones moverán el tablero legislativo

Casi eclipsado por la puja ejecutiva, el Poder Legislativo también se prepara para el sacudón que significarán las elecciones que aparecen ya no tan lejanas en el horizonte. Si bien, las miradas están puestas en la renovación de la cúspide del Departamento Ejecutivo Municipal, forzada por la decisión de Horacio Vaquié de no competir por un quinto mandato; el Honorable Concejo Municipal también puede ser un espacio que sufra sentidos cambios, que rompan el actual equilibrio de poder.
Lo mismo podrá suceder a nivel provincial, donde el panorama legislativo tiene rasgos particulares desde hace un buen tiempo. El oficialismo es minoría en ambas cámaras y ha debido enfrentar arduas negociaciones con la oposición para llegar acuerdos programáticos de gobierno, lo cual, ha derivado en un freno parlamentario que se extendió por varias semanas del pasado año. Esta ecuación también podría cambiar luego de las elecciones.
 
 
Concejo 2013-2015
Habiéndose renovado en 2013, el Honorable Concejo Municipal de la ciudad se apresta a una nueva mutación que, en este caso, detenta la posibilidad de un cambio no sólo de nombres sino también de relación de fuerza de los diferentes espacios políticos en pugna. Al día de hoy, el escenario político legislativo es el siguiente: existen cuatro bloques legislativos (UCR, MUV, 100X100 Villense y Nuevas Fuerzas) de los cuales, el primero, detenta un número de mayoría propia que generalmente se alinea con los proyectos del oficialismo. En tanto la oposición está dividida en tres fracciones que intentan equilibrar el poder del bloque radical, que no hace mucho comenzó a mostrar fisuras internas traducidas en pocas coincidencias automáticas de los ediles del bloque. La presidencia del Concejo está en manos de la UCR, hecho no menor, el cual habilita la prerrogativa de voto doble en caso de empate.
En los últimos años, este panorama no se ha modificado demasiado, permitiéndole al gobierno de Vaquié mantener la iniciativa bajo su suela. En las últimas elecciones, la única cara nueva que ganó un escaño fue Federico Larrañaga, que inauguró un bloque propio sacándole un lugar al radicalismo que continuó manteniendo la mayoría. No obstante, a pesar del poco cambio de nombres, las elecciones de medio tiempo provocaron mutaciones en las posiciones de poder que se manifestaron en la toma de mayor protagonismo de los concejales que más adhesión del electorado tuvieron; al tiempo en que comenzaron las subdivisiones intestinas de los bloques de ediles con ambiciones políticas propias. De esta forma, se inició el despegue de Carla Bertero (la electora más importante de 2013) que acompasó la gesta independentista del grupo de Germán Giacomino por fuera de la órbita de Vaquié. Influencia de la cual también Níver Moreyra decidió escapar,  al anunciar su candidatura a intendente con la suficiente anticipación como para ponerse en contra a todo el equipo de gobierno de “Cacho”. Al mismo tiempo, y con un lapso relativamente corto como concejal, Larrañaga comenzó a explotar las rajaduras internas del peronismo villense para ganar adeptos; en tanto que desde inicios de 2014,  el Movimiento de Unidad Villense  empezó a delinear su proyecto de continuidad pensando a Carlos Alegre en otra posición y cerrando filas detrás de Jorge Berti.
Sin dudas, el fallecimiento de Analía Martín, el satélite socialista de la escena villense, colaboró en el despliegue de este libreto que relegó al socialismo del Concejo y lo empujó a intensificar las negociaciones en los puestos ejecutivos, permitiendo que otros jugadores ocupen ese espacio de poder.
 
Lo que sucederá
En diciembre de 2015 se le termina el mandato a cuatro concejales (el concejo se renueva por mitades), entre los cuales se encuentran, Oscar Heredia (PJ), Miguel Ángel Pieretti (MUV), José Luis Sanmartín (UCR) y Níver Moreyra (UCR). De esta nómina, quienes dejarán definitivamente el Concejo serán Moreyra (se postula a intendente) y Pieretti (no integra ninguna lista). Los dos restantes se jugarán una posible renovación que, a priori, no se presenta como sencilla. Si bien no puede augurarse ningún resultado y mucho menos hacer futurología sobre victorias, derrotas o posibles coaliciones, las elecciones próximas se presentan como un suceso que terminarán de consumar las escisiones de frentes que la política otrora  se encargó de juntar, y ahora, de separar. Lo cual derivará indefectiblemente en nuevos aglomerados políticos que modificarán el escenario municipal. La aceleración de los tiempos electorales convirtió el panorama en un zamba político que puede hacer caer a más de un desprevenido (y no tanto).

Precandidatos que encabezan las listas de concejales
 
Frente Justicialista para la Victoria
Lista 1

Intendente: Jorge Berti
1er concejal: Florencia Ferreyra 
 
Lista 2
Intendente: Felipe Brufal
1er concejal: Carlos Báez 
 
Lista 3
Intendente: Omar Grosso
1er concejal: Marta Fernández
 
Frente Progresista, Cívico y Social
Lista 1
Intendente: Ariel Valido
1er concejal: Martín Manzino 
 
Lista 2
Intendente: Hugo Alemi
1er concejal: Griselda Caffaratti 
 
Lista 3
Intendente: Anselmo Capeletti
1er concejal: José Luis Sanmartín 

Lista 4
Intendente: Níver Moreyra
1er concejal: Luis Arias 
 
Frente Renovador de la Esperanza
Lista 1
Intendente: Federico Larrañaga
1er concejal: Eduardo Pelanda 
 
Lista 2
Intendente: Jorge Nicolay
1er concejal: Jorge Sisa 
 
PRO Federal
Lista única
Intendente: Alejandra Mignaco
1er concejal: Leticia Pieretti 

Alternativa Local Sur
Lista única
Intendente: vacante
1er concejal: Adolfo Araujo 

Movimiento Independiente Justicia y Dignidad
Lista única
Intendente: María del Carmen Simón
1er concejal: Marcela Domínguez 
 
Frente de Izquierda y de los Trabajadores
Lista única
Intendente: Luciano Molina
1er concejal: Christian Míguez 
 

Redacción El Sur

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *