Joven agredido por una patota

“Cualquiera la liga de la nada, cualquiera es carne de cañón, porque no importa de dónde sos, ni quién sos; si tienen ganas de pegarte, te pegan; si tienen ganas de robarte, te roban, total no tienen ninguna represalia”, se lamentó. “Tipo 11 y media de la noche salió mi hijo a fumar un cigarrillo, a la vereda de casa (San Martín al 1000), y pasó un grupo de pibes, menores para algunas cosas, mayores para otras, que están siempre sentados en la esquina del Banco (de Santa Fe), que son los que rompen todo, los que roban los autos, algo que todos saben pero aparentemente no tienen condena de nada”, explicó.
Este grupo “le exigió que le diera cigarrillos y mi hijo les dijo que no tenía. Él se estaba preparando para irse a acostar para levantarse para ir a trabajar, como todos los días. Entonces, ante la negativa, lo insultan y se van al bar de al lado. Cuando salen mi hijo ya estaba entrando, estaba en las escaleras, lo agarran, lo tironean, lo hacen caer, le pegan cuando estaba llegando al suelo, le lastiman la cara, le rompen una muela, la mandíbula. Zafa de que le roben las cosas porque alcanza a tirarlas para adentro de casa”, detalló Ghiselli. Asimismo destacó que la Policía llegó rápido y los atendió bien “pero estuvimos hasta las 4 de la mañana para decir lo que pasó, mientras que los otros calculo que a las 6 de la mañana ya estaban en la calle”.

Redacción El Sur

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