Falleció “Carlitos” Defilippi

Falleció “Carlitos” Defilippi

Carlos Alberto Defilippi, falleció a los 62 años, el miércoles, aproximadamente a las 14. Con “Carlitos”, como cariñosamente se lo conocía en todos los ámbitos, se cerró una página imborrable en la historia de la Unión Cívica Radical de Villa Constitución. Militante de toda la vida, se nutrió del radicalismo desde su infancia ya que su padre, Juan, fue también un destacado militante, además de un mítico violinista. Creció junto al Movimiento de Renovación y Cambio que fundara Raúl Alfonsín en 1973 y trabajó fervientemente en la campaña que lo llevó a la presidencia de la Nación.
“Carlitos” era uno de los últimos sobrevivientes del primer gobierno de la recuperada democracia ya que había ocupado la Dirección de Vecinales en el gobierno de Adolfo “Pocho” Bastino. El propio Bastino y parte su gabinete también fallecieron como Roberto Galdame, Luis Ardessi y Walter Colle. Carlitos dejó Vecinales  para sumir como concejal por la UCR (junto a Ricardo Muriado), para el período 1985 – 1989. Allí compartió la bancada junto a su cuñado, el bancario Néstor Pérez. Más tarde fue varias veces candidato a concejal en las sucesivas elecciones, ocupó cargos partidarios y hasta integró una lista de postulantes a diputados provinciales, también fue vecinalista en su querido barrio 25 de Mayo.
 Su vida fue la política y a ella le dedicó todo su esfuerzo, una devoción que su propio partido no supo corresponderle en forma recíproca. La definición espontánea de todos los que lo conocieron es unánime: “Era un buen tipo”. Solidario, honesto, campechano, optimista, con su eterna sonrisa en los labios que le daba un perfil bonachón. Lejos de hacer dinero con la política, su situación económica siempre fue ajustada.  Amante del fútbol, hincha de Boca y de Riberas del Paraná, su carisma hizo que lo rodearan y tomaran como referente numerosos jóvenes que, en los comienzos de la democracia, se acercaron al radicalismo.
Casado con la docente Graciela “Gachi” Pérez, tuvo dos hijos: Manuel y Violeta. Su última actividad institucional fue presidir el SAMCo, donde se ganó el respeto y el cariño de los trabajadores del Hospital. La diabetes, primero y luego un tumor maligno en el páncreas, minaron su salud, aunque hasta último momento siguió participando de la vida pública villense. Sus restos fueron inhumados ayer a las 10 en el Cementerio local y depositados en el panteón de la familia Pérez. Queda el recuerdo de un tipo de político en vías de extinción, capaz de darlo todo, sin recibir nada a cambio.

Redacción El Sur

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