Jorge Rossi, el jubilado que relató su agonía

Dos audios de whatsapp enviado por un hombre de 76 años a unos amigos revelan la crisis del sector sanitario y sin saberlo anticipaban su propia muerte. En ellos relata crudamente la falta de atención que padeció de parte del sistema de salud local.

«Así que estoy acá, tirado en la calle, esperando si hay alguna cama», relató Jorge Rossi.

El jueves falleció Jorge Américo Rossi, de 76 años de edad, destacado vecino del barrio Talleres, docente jubilado, militante por los derechos de ambos sectores, impulsor de la recuperación de la historia ferroviaria de Villa Constitución. Todo un personaje, estimado y respetado. Sin saberlo, relató su agonía en dos audios que se viralizaron al momento de conocerse su deceso. En ellos cuenta descarnadamente la odisea que padeció para lograr ser atendido en el sistema de salud villense, tanto público como privado, una atención que no alcanzó a salvarle la vida.

El relato de Rossi coindice con otros similares difundido por las redes sociales en las últimas semanas. En ellos el denominador común es la falta de respuesta y la desesperación de quienes se encuentran a la deriva buscando atención médica. “Quiero denunciar a las autoridades y asistencia médica de Villa Constitución, toda mi familia somos covid positivo, mis papás son de riesgo, hace 2 semanas estamos llamando porque están decayendo, se sienten muy mal, no comen, tienen presión y diabetes”, escribió el 17 de septiembre Betiana Bernachea.

“Hoy los sacamos, los llevamos al hospital, tuvieron que esperar 1 hora afuera, terminaron mandándolos al Rivadavia, por sus propios medios, en el Rivadavia los hicieron esperar 2 1/2 afuera para que salga una persona y les diga que no los pueden atender, que vuelvan al hospital, en el hospital los mandaron a la casa y que sigan llamando al 107, el cual está bloqueado, realmente vergonzoso”, detallaba Bernachea. Es solo un ejemplo de una situación que se repite.

Ese mismo 17 de septiembre, Jorge Rossi, padecía una situación similar que el comentó a sus amigos a través de audios de whatsapp. En ellos se lo escucha indignado y con accesos de tos. El contenido, tras su muerte, adquirió un dramatismo que pone de relieve la situación que atraviesan hoy numerosos villenses en casos similares.

 

Audio 1

“Estuve en el Rivadavia a la noche, antes de anoche. Después de una hora de esperar en la vereda, decidimos venir al Hospital. En el Hospital me avisan que al menos una hora y media para que me atiendan (esto último lo remarcó). Así que volvimos al Rivadavia. En el Rivadavia sale una médica que dice: ‘Ah, lo lamento pero no podemos hacer nada porque no hay para hacer radiografías, nada. Así que venga mañana’. De ahí nomás me largaron parado, tuve que ir al otro día. Ayer, a la mañana, hacer todo para que me saquen una radiografía, me atiende una médica, me dice: ‘Ud. No tiene absolutamente nada en los pulmones y esa tos, y todo eso que Ud. tiene es fiebre a 38.4, más o menos, continuo. Habría que hacer todo un estudio pero lamentablemente no hay camas, señor’. Así que chau, hasta luego. Y bueno, en mi casa sigo con los medicamentos desde hace casi un mes. Hoy a la tarde ya tenía 38.6 de temperatura, entonces dije: Basta, se terminó. Esto se acabó. Agarré me vine al hospital, todavía estoy en la puerta. Me hice anunciar. ‘No señor, no lo pueden atender, porque están atendiendo’. ‘Hasta no se cuánto el médico no lo puede atender. Bueno, agarré y tiré una frazada en el suelo, y me acosté acá, en la puerta del Hospital. Así que estoy acá, tirado en la calle, esperando si hay alguna cama. Así que vamos a ver, del intendente para abajo, quién se hace cargo”.

 

Audio 2

“Después de dos horas de estar ahí tirado, igual que otras personas, no era solamente yo sino que había otras personas sentadas en el cordón de la vereda, no hay un asiento, nada. Dos horas y cuarto esperando que te atiendan, para darte un paracetamol y un jarabe. Terrible, terrible, terrible lo que está pasando hoy en el Hospital. Lo viví en carne propia. Yo ya había estado 48 horas antes y no me atendieron tampoco. A la noche había que esperar como dos horas para que te atiendan. Fui recorriendo el Sanatorio Rivadavia, tampoco me atendieron. Me dijeron: ‘Vení mañana. Hoy no podemos’. Así fue la respuesta. Por supuesto, por esa respuesta me cobraron 500 pesos en el Rivadavia. En la vereda de calle Rivadavia. Es un desastre, un desastre. Yo lo que pedía era una cama porque después de casi un mes de estar con un estado de bronquitis terrible, con fiebre a 38 y medio, ya no daba más. No daba más. De última me llevaron al Hospital y pasó lo que pasó, una cosa de locos, de locos, de locos. Era para llorar, para gritar, para cortarse las venas. Tirado en el suelo, la gente sentada en la calle, ¡en la calle!. En el cordón de la vereda esperando que la atiendan. Un desastre. Por supuesto que no me internaron, solo un médico, que me atendió muy bien. Pero lo que yo quería era que me hicieran un estudio porque todo lo que me están tratando, varios médicos, nadie sabe qué pasa conmigo. Es una bronquitis, una bronquitis, pero tengo fiebre y una tos que no puedo hablar. Háganme un análisis, yo no soy médico pero hagan algo. Lo único que logré, solito, en el Sanatorio Rivadavia, por la mañana, que me hicieran una placa. Eso es todo lo único que pude hacer. Mientras tanto hoy, después venir del Hospital con una mano atrás y otra adelante, no me dieron ningún tipo de respuesta. Tómese este jarabe y veremos dentro de 72 horas. Eso fue todo. Esa es la vergüenza que tenemos acá después de haber inauguraron un nosocomio con la mentira más grande que le pueden decir a Villa Constitución, de que gracias a la ampliación no íbamos a tener problemas de internación ante esta pandemia y etc. Y que no solamente para Villa Constitución sino uno regional. ¡Qué regional y la puta madre que los pario! Tirados en la calle ¡Tirados en la calle! Y no me dieron una cama, ‘No hay camas señor. No le podemos hacer estudios porque no hay camas. Así fue. Discúlpame Víctor, me estoy desahogando”.

Finalmente, acompañado por amigos, Jorge Rossi fue internado el domingo en el Centro Médico Rivadavia. Falleció el jueves cuando se encontraba intubado por su deficiencia respiratoria. Luego de su muerte se confirmó que tenía covid, aunque esto no cambia en nada el calvario que padeció.

 

 

 

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