Piden una política diferencial para los pequeños y medianos productores

“Hay una posibilidad histórica de diferenciar las escalas de producción”, expresaron los chacareros de la región. “Seguramente los 8.000 productores sojeros que producen el 80% no están preocupados. Mientras los 250.000 pequeños y medianos productores corren el riesgo de desaparecer”, alertaron desde la Federación Agraria Argentina Regional Sur.

“No hay república en riesgo, ni campo más ciudad, ni revanchismo ideológico”, expresan los chacareros en el comunicado.

La Federación Agraria Argentina (FAA) Regional Sur, envió un comunicado de prensa titulado “Contra el hambre y por una política diferencial para los pequeños y medianos productores”.

En el mismo expone su postura ante el anuncio del Gobierno Nacional de modificar el esquema de derechos de exportación, criticando algunas formas de actuar, pero también realizando un mea culpa y recordando situaciones similares de un pasado no tan lejano.

“En el campo no todos somos iguales, si el aumento de las retenciones se usan para combatir el hambre, seguiremos poniendo el hombro, pero también deberían, y exigimos que así sea, servir para diferenciar, proteger y defender a los pequeños y medianos chacareros que vivimos en los pueblos del interior de la provincia de Santa Fe”, expresa el escrito.

El anuncio de una medida mediante un decreto “sin dialogar previamente con ningún sector genera desconfianza, y nos retrotrae a tiempos no muy lejanos”, continúa y advierte que la ley de emergencia sancionada por ambas cámaras, “seguramente traerá mucho debate y descontentos en varios sectores, pero entendemos que para este gobierno que inicia con un panorama económico poco alentador y con índices de pobreza y desocupación alarmantes, era previsible”.

“Se debe entender que desde el 2002, el sector soporta retenciones. La finalidad de esa medida económica era ayudar al país, redistribuyendo una supuesta renta extraordinaria, con la soja en valores que doblaban al actual”, recuerda el comunicado y recalca que 18 años después, los índices de pobreza aumentaron, “estableciendo claramente la derrota de esta clase política, que ni por izquierda ni por derecha, supieron utilizar esos recursos para poner en marcha el país, por el contrario lo endeudaron beneficiando a la timba financiera algunos, sosteniendo un Estado bobo otros, y muchos directamente se la robaron”.

 

Desaparición

“No existe otro 2008, la sociedad no lo permite y nosotros tampoco. Para saldar cualquier herida o grieta siempre es bueno hacer un mea culpa, y nosotros hacemos la nuestra. La lucha que más duele perder, es la que expresó el último censo agropecuario, la desaparición de 80.000 pequeños y medianos productores, donde el mayor porcentaje pertenece al sur de nuestra provincia de Santa Fe. Y no son un número, para nosotros tienen nombre y apellido”, sentencia. “Y en eso todos somos cómplices, porque mientras hablamos de la distorsión que ocasiona un impuesto como son las retenciones, nos olvidamos de exigir políticas diferenciadas según la escala de producción”, agrega.

“Seguramente los 8.000 productores sojeros que producen el 80% no están preocupados”, prosigue y recalca que “mientras los 250.000 pequeños y medianos productores corren el riesgo de desaparecer por escala tecnológica, estructura de costos, presión impositiva, cambio climático y falta de políticas públicas de desarrollo específico; esperamos que ahora no vuelvan a cometer el mismo error, si la presión impositiva para ellos es la misma que para nosotros, ya sabemos el resultado”.

 

Diferencias

En otra parte del texto enviado, continúan explicando las diferencias que existen entre los grandes productores sojeros y los pequeños y medianos que la FAA nuclea. “Hay sectores políticos, que le hicieron creer a gran parte de esta sociedad, que el campo es un lugar homogéneo, simétrico, donde reina la especulación, donde no hay escalas y todos son lo mismo, destructores del medio ambiente, avaros, oligarcas y la soja sólo un yuyo que crece solo. Para ellos, solo importan las toneladas y no las caras de la producción y no discriminan los actores que la producen, pero lo peor es que nosotros también fuimos serviles a ese discurso. La palabra campo se impuso a la palabra chacarero, y donde había una grieta los productores levantamos un paredón”, alertaron.

“Las retenciones no dejan de ser un instrumento económico, pero bien podría ser usado para balancear la complejidad del sistema productivo. Pero cuando sólo lo anima una finalidad recaudatoria fiscal, se convierte en distorsivo”, prosigue.

“Está claro, que con mayor presión fiscal, sin créditos para financiarse, con insumos dolarizados por arriba del valor oficial, quedamos a la inclemencia del tiempo y a un paso de desaparecer. El costo fiscal para emprender políticas para proteger a los productores más chicos es cero. Si nos empujan, vamos a reaccionar, pero lo haremos con nuestras propias banderas. No hay república en riesgo, ni campo más ciudad, ni revanchismo ideológico. Hay una posibilidad histórica de diferenciar las escalas de producción, de lo contrario seguirán desapareciendo pequeños y medianos productores y eso no lo podemos permitir”, finaliza.

 

 

Comentarios:

Lo más leído

1 Un hijo de Hugo “Gali” Díaz fue detenido con marihuana  2 Daños en gran parte de Villa por fuertes ráfagas de viento  3 Nuevos enfrentamientos entre Los Santafesinos y los Cherey 4 Incautaron contrabando de calzado que ingresaba a Villa 5 Histórico encuentro entre chacareros y legisladores