La familia ovalada cerró un gran año

Villa Rugby Club despidió la temporada 2018 el sábado en su cancha. Con toda la familia de la ovalada, premiaciones, partidos amistosos y el tradicional encuentro de Norte vs. Sur de cierre. “En lo deportivo hicimos una gran campaña y en lo institucional seguimos creciendo, restando poco para terminar los vestuarios”, destacó el presidente del club Jorge Sanguinetti.

Todos juntos. Jugadores de todas las categorías, ex jugadores, dirigentes y las familias. Un presente firme.

Con un sábado esplendoroso, de mucho sol y familias en las canchas el marco no podía ser mejor para la jornada planeada. La idea era pasar una tarde reconociendo a todos los jugadores del club después del gran año hecho y unir las diferentes generaciones que, de una forma u otra, mantuvieron viva la disciplina en la ciudad, y así sucedió.

Primero tuvo lugar el choque entre madres y padres frente a los jugadores en un entretenido encuentro en que el objetivo es integrar las familias, divertirse y sumar a los padres en el acompañamiento de la pasión de sus chicos dentro de la cancha.

Después se midieron juveniles vs. Primera División en un amistoso con chicaneadas típicas de quienes son amigos y compañeros.

El intervalo para las premiaciones fue lo que continuó. Cada jugador de cada categoría, de la menor a la mayor, fue pasando y recibiendo su aplauso junto al sourvenir por la temporada protagonizada.

Por último, actuales y ex jugadores se midieron en el tradicional choque de Norte vs. Sur que ya lleva más de 20 años de edición. Fue un choque que nació en los 90 de aquella generación de jugadores de los 80 que representaba a la ciudad, con el afán de no perder el espíritu del rugby en la ciudad y simbólicamente mantenerlo vivo.

Así, una vez al año se encontraban para dar lugar a este partido lleno de nostalgia y a la vez de esperanza de concretar un sueño que hoy se llama Villa Rugby Club. Hoy tienen un marco institucional para seguir encontrándose.

Las divisiones infantiles y todas las familias compartiendo la tarde.

Vestuarios casi listos

Jorge Sanguinetti, presidente de la institución, hizo un balance de año desde lo institucional en que destacó el avance sobre la construcción de los vestuarios como uno de los más importantes.

“Fue un 2018 muy bueno. Además de la cantidad de jugadores que se sumaron sobre todo en las inferiores, el sueño del vestuario está muy pronto a concretarse y creemos que podremos comenzar el 2019 ya contando con este espacio. Lo estamos haciendo como lo soñamos, con todas las comodidades posibles desde duchas, casilleros, bancos… estamos viendo la instalación del gas que es lo más engorroso que queda pero ya casi estamos”.

En cuanto a otros avances, Sanguinetti destacó que “Pudimos ampliar la iluminación de la cancha sumando más columnas, y después del vestuario viene el quincho, ya disponemos de unos fondos para poder arrancarlo. Se trabaja todo el año para poder darles a las familias y jugadores lo mejor que podamos, y todo a pulmón. Con tan pocos años de vida hemos crecido muchísimo.”

Con una cuota social accesible, sponsors que confían en el club y subsidios que van surgiendo al mostrar su trabajo y contar con los trámites al día, la institución subsiste y crece: “Así logramos también que cada vez más familias se anime a enviar a sus hijos al rugby que es algo que también queremos instalar”, finalizó.

Encuentro entre madres, padres e hijos.

De arriba hacia abajo

Diego Lewtare es el entrenador de Primera –confirmó su continuidad en el 2019- y a su vez el coordinador del proyecto deportivo. El plantel mayor viene de realizar un gran campeonato en la Unión Rosario Rugby sosteniéndose entre los tres primeros equipos de la temporada por segundo año consecutivo.

“Este 2018 fue muy lindo, trabajando seriamente y disfrutando mucho. El proyecto era clasificar a la copa de oro y se logó como segundos en la general. Después quedamos terceros siendo la Copa de Oro la única que por ahora se resiste, pero con más trabajo va a llegar”, indicó el entrenador.

El podio se logró a pesar de tener un plantel reducido, y DYT lo explicó así: “Se entrenó en serio y por eso se logró el objetivo. Aunque tuvimos un plantel reducido todos trabajamos con una misma idea y convencidos que estábamos haciendo las cosas bien. También contamos con un núcleo duro que tiró del carro para delante al resto, que vino a los entrenamientos todo el año sin faltar, y logramos ser protagonistas otra vez, seguir entre los de arriba como queríamos”.

Este año sumaron dos juveniles al plantel mayor y para el 2019 promocionarán dos o tres más, esa renovación es la verdadera apuesta: “El trabajo es de arriba hacia abajo y se ve. Se logra con un cuerpo técnico en inferiores, que a su vez son jugadores de primera, que bajan la línea de lo que entrena la primera. Es la proyección, el reflejo se logra de los chicos en los mayores con las inferiores jugando exactamente igual que la primera, en eso también vamos muy bien”.

El año se termina, y las ilusiones se renuevan: “Para el 2019 espero poder tener una buena base de jugadores, proyectarnos como en este años planteando de entrada dónde estamos y dónde queremos llegar, y trabajar duro para el nuevo objetivo”, concluyó.

Primera vs. Juveniles, otro amistoso.

Entrega de premios y reconocimientos.

Cada chico recibió una distinción.

 

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