Hugo Santillán campeón Latino de la OMB

Hugo “Dinamita” Santillán se consagró campeón Latino Superpluma de la Organización Mundial de Boxeo el viernes, al noquear al defensor del cinturón Horacio “Látigo” Centeno en el 4° round. Fue después de conectar varios 1-2 hasta un recto de zurda que lo tiró ante las más de 500 personas que asistieron a Pacífico. La emoción, la euforia y la ovación cerraron la noche soñada para el villense.

Felicidad. Un sueño cumplido después de tanta lucha.

La dinamita explotó y lo hizo con todo. El mundo del boxeo tiene un nuevo campeón y es Huguito Santillán, dueño del título Latino de la OMB tras consagrarse en una noche inolvidable para él y para la historia del deporte villense, en lo que seguramente termine siendo el evento deportivo del año en la ciudad.

Salvo por ese primer round en que los dos se mostraron sigilosos, midiéndose uno con el otro, el resto fue para “Dinamita” que acorraló a “Látigo” desde el final del segundo asalto hasta la mitad del cuarto, cuando un zurdazo y la cuenta regresiva levantó a todo el público que comenzaba a vitorear a su nuevo campeón.

 

Sueño superado

Cerca de la una de la mañana comenzó la batalla. El campeón defensor, de 29 años y proveniente de Córdoba, traía su cinturón en manos exponiendo un título que había ganado hacía sólo cuatro meses. Con él llegaba un pergamino de 22 peleas ganadas, 9 de ellas por nocaut lo que le valió el apodo de Látigo y el puesto número dos en el ranking argentino superpluma.

Huguito llegaba queriéndose levantar de una vez, número seis en el país. Después de profesionalizar su entrenamiento y con la mentalidad ganadora recuperada, que fue lo que más trabajo había costado, sentía que era la oportunidad que no podía dejar escapar y a conciencia se preparó duro.

El primer round fue para medirse, ambos. Estuvieron cautelosos, casi agazapados esperando el zarpazo del otro hasta la primera campana.

En el segundo comenzó la acción. Centeno logró entrar con un par de golpes que hicieron sangrar la nariz del villense. Eso pareció haberlo hecho reaccionar y finalizando el asalto Centeno ya estaba contra las cuerdas, aguantando hasta el segundo descanso.

En el tercero Santillán ya había ganado el centro del ring por completo, como era su estrategia. Con velocidad de piernas y manos siguió dominando el combate logrando cortarle la ceja izquierda de un derechazo. El canto de “Hugo, Hugo…” nacía den entre las gradas para acompañar y animar a su guerrero.

El campeón estaba desencajado y el corte pareció tomarlo por sorpresa, desmoralizarlo. La campana indicaba que el tercer round había sido completo para Santillán, quien salió con todo en el cuarto asalto aprovechando el desconcierto del rival.

Dinamita esquivó una zurda y le respondió con la conexión de un 1-2 que lo puso contra las cuerdas de nuevo. Arrinconado, Centeno no tuvo reacción, estaba sentido y Hugo lo supo. Sin exagerar, contra las cuerdas fueron cuatro combinaciones más seguidas, cuatro 1-2 de Dinamita siendo el último zurdazo el que lo logró tirarlo a la lona.

El árbitro lo mandó a la esquina en dónde esperó expectante la cuenta mientras el público ya lo consagraba por anticipado hasta el “no vas más” tan deseado del referí.

Expectantes. Silencio atroz en la cuenta regresiva esperando la consagración.

Las primeras instantáneas del campeón fueron arrodillado, con los brazos en alto dando gracias a Dios para después tirarse al suelo en llanto.

Luego llegaron los abrazos primero de su padre, su mánager, su equipo que lo levantó en andas por todo el cuadrilátero. Hubo un nuevo llanto en una esquina saludando a la gente que estaba eufórica, cual coliseo romano contemporáneo que vitoreaba con los brazos en alto y a los gritos a su gladiador.

Centeno, el emperador desterrado, lo saludó reconocimiento su mérito. Y Hugo reconoció el de él y el de todo su equipo. Fue un abrazo entre caballeros del deporte.

Luego fue el momento de disfrutar con la tribuna. De recorrer los cuatro lados del ring saludando a la gente en la que tanto se apoyó. El grito de “Dale campeón” lo abrazó en los cuatro rincones.

Esta sucesión de la consagración sucedió en tres minutos. Registrados e inolvidables que serán, sin dudas, de los grandes momentos de la historia del deporte villense.

Santillán suma así 22 combates, 17 ganados 5 por KO, 4 derrotas y un empate.

Con su equipo. Entrenadores, mánager Rogelio Estrada y su padre, su gran compañero.

La velada

La noche contó con siete peleas amateur previas habiendo en todas púgiles de la Escuela “Santiago Santillán” Box que funciona en la vecinal de barrio Parque Industrial.

Su padre, Hugo, es el técnico y en todas hubo grandes peleas con mayoría de victorias que quedaron en casa, con referentes masculinos y femeninos, con referentes aguerridos que como alguna vez Huguito, están dando sus primeros pasos en el sueño de la gloria del boxeo. Uno de ellos es Nahuel Gauna, una promesa del boxeo local que asoma.

El anunciador de la velada fue Héctor Albano, mientras que a fiscalización estuvo a cargo de la Asociación de boxeo de Santa Fe, Fiscal General Roberto Martínez.

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios:

Lo más leído

1 Investigan a la jueza de faltas de Empalme por presunta defraudación 2 Un hombre se suicidó frente a la casa de su ex pareja 3 Inauguraron un innovador monumento histórico del Grito de Alcorta 4 Los baches de la ruta 90 como inspiración literaria 5 Sufrió un infarto al conducir, chocó y falleció en el Hospital