“Futbol Ciego” compartió jornada de integración con alumnos de la Escuela Prefectura Naval

“Alteridad es la condición de ser otro”. Ser alterista es tener la capacidad de ponerse en el lugar del otro. Diego y Alberto, futbolistas no videntes, protagonizaron junto a los alumnos de la Escuela Prefectura Naval una jornada de aprendizaje que ninguno de los allí presentes olvidará. Porque cada uno entendió el esfuerzo del otro, diferente al de uno, como una virtud; y la integración como un valor. Juegos de interacción y charlas con mates e intercambio de opiniones, redondearon una mañana de martes de aprendizaje y crecimiento personal.

Por Valeria Ríos Pisani

Periodista Deportivo.

“A mí me gustaría que los chicos entiendan y sepan incorporar en la sociedad a una persona con una discapacidad”, dijo Diego, uno de los futbolistas que brindó la exhibición, ex jugador de la selección nacional “Los Murciélagos”.

Diego y Alberto tienen 25 años, quedaron ciegos a los 6 y 7 años respectivamente y desde entonces aprendieron a entender el mundo y a vivirlo desde otro lugar, desde otra concepción: el camino imprescindible de la voluntad.

“Yo me doy maña para todo, incluso si tengo que trabajar. Uno quiere darse su lugar y demostrar que podemos lograr lo que nos proponemos. Mi sueño era jugar en un equipo de fútbol y lo cumplí”, nos contó Alberto.

“Fútbol Ciego San Nicolás” es un proyecto deportivo que encabeza Roque, abuelo de Diego y que desde hace 20 años lo acompaña en cada uno de sus desafíos, atravesando juntos esas barreras que el ser humano le pone a otro ser humano más relacionadas a los prejuicios, y no las propias más cercanas a los miedos, a la incertidumbre. Las propias las vencieron a todas y ahora van por las ajenas.

“Tenemos un equipo en San Nicolás que se está formando con la intención de jugar el campeonato nacional. Hoy el torneo lo juegan 28 equipos y nosotros queremos ser el número 29 el año que viene. Salvo Diego, los chicos comenzaron a jugar el año pasado y vamos avanzando, vamos aprendiendo. Ya sumamos a la profe Noelia que elaboró un proyecto para poder conseguir nuestro espacio propio”, detalló Roque.

Además, como parte de su proyecto realizan estas jornadas de exhibición. Su realidad está atravesada por cuestiones sobre todo sociales y el deporte es sólo el nexo, el medio para demostrar que una persona con una discapacidad también es parte activa y productiva de una comunidad, con valor y voz cultural como todos.

 

Cuando los chicos jugaban sin vendarse los ojos las cosas estaban parejas. Cuando se colocaban la venda Diego y Alberto eran mejores con la pelota. Ese es el momento en que entendés y valorás el esfuerzo del otro.

 

Experiencia en Villa

Los docentes de la Escuela Prefectura Naval Nº 1252 prepararon esta jornada el martes, mañana y tarde. “Fuimos muy bien recibidos. En esta ciudad ya estuvimos haciendo la demostración en otra escuela en la que hacemos participar a los chicos para que ellos se pongan en el lugar del otro, eso se llama alteridad. Y creemos que nuestro mensaje tiene muy buena recepción, porque los chicos vuelven muy entusiasmados a su casa con la experiencia”, destacó Roque.

Fue muy interesante ser testigos de esa interacción. Primero, los chicos hicieron una hilera y tanto Diego como Alberto los fueron evadiendo. Para que los jugadores tuvieran noción de la ubicación de los chicos, éstos pronunciaban constantemente la palabra “voy” y mediante el desarrollo auditivo de los futbolistas (mayor al nuestro), los esquivaban. Esa es una entrada en calor, parte del entrenamiento de los futbolistas no videntes.

Luego vino el mano a mano. Pelota al pie y cada uno en sus posiciones (Diego como delantero y Alberto como defensor), se midieron ante nenes y nenas que tuvieron un aprendizaje invaluable: cuando los chicos jugaban sin vendarse los ojos las cosas estaban parejas, se peleaban el dominio de la pelota par a par. Cuando los chicos tuvieron que vendarse los ojos se dieron cuenta que en igualdad de condiciones, Diego y Alberto eran mejores con la pelota. Ese momento en que entendés el esfuerzo del otro, tan superador y por encima de las posibilidades de uno mismo, no se olvida más. Marca y forma.

También hubo remate de penales. Un auxiliar golpea con un bastón los palos laterales y el travesaño del arco para que quien remata tenga ubicación del mismo a través del sonido. Así se ejecutan penales en torneos de fútbol para no videntes.

Roque, Alberto, Diego y Noelia charlando con los chicos junto a los docentes. “La alteridad es necesaria para que la integración sea armónica”.

Alteridad

Alteridad es la condición de ser “otro” desde la perspectiva del “yo”. El “otro” tiene costumbres, tradiciones y representaciones diferentes a las del “yo”. La alteridad implica ponerse en el lugar de ese “otro” alternando la perspectiva propia con la ajena. La alteridad viene a ser una importante muestra de interés por comprenderse, representa una voluntad de entendimiento que fomenta el diálogo y propicia las relaciones pacíficas. La alteridad es necesaria para que la integración sea armónica. Ese fue el aprendizaje que el martes nos atravesó a todos.

Diego y Alberto hicieron palpable este aprendizaje. Especialmente cuando en la rueda de mates y charla contaron que, por ejemplo Diego, a los 9 años empezó a hacer taekwondo y llegó a integrar la selección argentina, con la que en Brasil ganó la medalla de oro entre más de cien competidores, siendo él el único no vidente. A los 14 comenzó a jugar al fútbol y llegó a conformar los seleccionados nacionales “Los Murciélagos” en Sub-12, Sub-23 y Primera, hasta que se lesionó de los ligamentos. Y esta semana comenzaba a trabajar en un estudio jurídico.

Niños de edad escolar escucharon y entendieron. Y es importante destacar el criterio de la comunidad educativa de la escuela, que gestionó esta jornada para sus alumnos en la que se consolidó el mensaje de la importancia de la alteridad como un valor fundamental para las sociedades, para su desarrollo y conformación como modelo de comunidades.

Porque en la lucha por las transformaciones culturales que promueven las diferencias en un marco de igualdad de derechos, para alcanzar la meta de sociedades inclusivas hay que formar primero infancias inclusivas.

 

 

 

Comentarios:

Lo más leído

1 Un policía habría habilitado a Villa para actividad narco 2 Un hombre sufrió graves heridas al ser atacado por sus hijos 3 Un motociclista falleció al chocar de frente con un auto 4 Hallaron el cuerpo del joven desaparecido en una laguna 5 Joven detenido por Gendarmería