Paulo Ippolito, el villense que se afianza en el fútbol sueco

El defensor central va por su segunda temporada defendiendo los colores del Kristianstad, un conjunto que milita en el ascenso del fútbol sueco. Antes de regresar a tierras escandinavas para el arranque de la segunda temporada, Ippolito dialogó con Tribuna Sur y contó sus sensaciones sobre su experiencia.

El villense de 23 años viaja rumbo a su segunda temporada en Kristianstad.

El fútbol lo llevó a un destino impensado, por lo menos cuando arrancó su recorrido futbolístico en Villa Constitución. Paulo Ippolito, que estuvo en Duchini y Porvenir Talleres cuando militaba en las canchas villenses, hoy se encuentra en Kristianstad, donde se adaptó y se ganó un lugar como titular para comenzar a ganar experiencia en la División 1 del conjunto europeo.

Luego de su paso por el fútbol local, Ippolito tuvo la experiencia de jugar en Rosario Central, jugando en cuarta, reserva y disputando partidos de la rosarina. Luego, Gustavo Raggio se fijó en él y se lo llevó a Atlético San Jorge donde sumó mucha continuidad disputando el Federal y siendo uno de los pilares del equipo. A principios de 2017, el buen rendimiento le abrió las puertas del fútbol sueco y con sólo 23 años ya se ganó su lugar como titular en la zaga del equipo del sur sueco.

“La oportunidad surgió mediante dos empresarios que hicieron el convenio con el Club San Jorge y decidieron llevar jugadores a prueba a Suecia. Viajamos otro chico y yo y él después tuvo unos problemas personales por lo que se tuvo que volver, y a los dos meses viajó otro. Fui en febrero de 2017 y estuvimos hasta fin de año”, comentó Paulo.

“Estuvimos en Suecia, fuimos a Kristianstad a prueba que disputa la División 1, que vendría a ser la tercera. Allá tercera y segunda son lo mismo, y la primera es la Allsvenskan. Luego de la prueba nos dijeron que nos quedáramos”, agregó.

Cuando uno sale del país y se va a vivir a otro lugar completamente distinto, la adaptación siempre cuesta un poco. Al respecto, el villense comentó: “Los primeros meses me costaron. Es muy distinto todo, el clima, la comida, la gente, la sociedad en sí. Después uno ya se va adaptando, se va soltando un poco más, va conociendo personas y eso tambièn te ayuda”.

La adaptación a Suecia no solamente significó a otro estilo de vida, sino también dentro de la cancha, donde, más allá que sea el mismo deporte, las formas son distintas. “Es todo muy rápido. Hacen todo rápido, van a hacer el lateral corriendo. No tienen la picardía del que está acá que hace tiempo y esas cosas. Es un fútbol muy agresivo, muy físico, no es tan pausado, es todo rápido y muy estructurado, siempre se juega a lo que quiere el técnico, no hay un jugador que salga de la línea. Y en general el técnico te pide que juegues fuerte, que vayas agresivo”, explicó Paulo.

Con el paso de los partidos, Ippolito comenzó a tener continuidad. “Al principio empecé a jugar de a poco y por suerte terminé jugando y empecé a andar muy bien. El equipo también anduvo bien. Empezamos en mitad de tabla y terminamos peleando el ascenso, terminamos cuartos ahí a uno o dos partidos”.

A pesar de tener una gran temporada, al defensor no se le dio una de sus grandes virtudes de convertir goles. “En central en la local había terminado tercer goleador del equipo con nueve goles. En san joirge hice 7 goles en cada año. De arriba y alguno mojarreaba. Allá tuve mala suerte, esperemos que este año se abra un poco más. Tuve tres tiros en los palos de cabeza y dos o tres que atajó el arquero”, explicó.

Como ya se conoce, el europeo se toma el fútbol de una manera muy distinta a como lo vive el argentino y sobre todo en Suecia, donde el fútbol no es el deporte más popular.  “Como se vive acá no se vive en ningún lado. Allá la gente depende también de cómo le vaya al equipo. Nosotros en la cancha llegamos a tener 5 mil personas. En primera, Malmo o AIK que son los equipos más populares si pueden llevar 25 mil o 30 mil personas. Allá no es el deporte predominante, pero si les gusta y les apasiona también”, expresó.

En su paso por Argentina, el defensor central charló en exclusiva con Tribuna Sur.

En estos días Ippolito ya se dirige a Suecia para arrancar una nueva temporada y su segundo año con el equipo, donde los entrenamientos serán muy duros en pleno invierno escandinavo. “Es muy distinto. Allá ya vienen con otros genes, más predispuestos al sacrificio. Están preparados a entrenar muy fuerte. Acá es más el tema de pelota. Se trabaja físico pero allá es mucho más, trabajos más veloces y de correr, no tanto táctico. Ahora arrancamos con todo la pretemporada el 15. Voy unos días antes para adaptarme, después nos vamos a Turquía a seguir los entrenamientos en marzo y el torneo arranca en abril. La idea es pelear con el equipo para ascender y si está la posibilidad de ir a un equipo más alto”, indicó Ippolito.

Consultado sobre cómo es la vida allá, Paulo explicó: “La sociedad es muy respetuosa, muy ordenada. La gente es más fría que acá, pero si le pedís algo es muy amable. Es un país muy lindo para recorrer, tiene lindos lugares y paisajes. La inseguridad no existe, podes tomar un tren a las 4 de la mañana y los autos siempre te dan lugar.  La comida muy fuerte y picante y me costó porque no podía comer nada pero encontré un lugar donde hacían arroz con pollo que era lo que más me gustaba, bien argentino”.

Suecia es un país muy particular que al estar cerca del polo norte tiene días muy cortos en invierno, pero en verano el sol parece no querer irse del cielo y eso es algo muy particular a lo que Paulo también se tuvo que adaptar. “En el verano tenés una semana que es todo de día. Allá hay una fiesta que todo el país ese día hay todo el día sol y se festeja mucho, toma mucho, sale a la calle. Es un día muy festivo, muy lindo. Y en invierno todo lo contrario. En verano tenemos dos semanas de receso que serían como las vacaciones de verano y la gente aprovecha para ir a otro lado y recorrer otros países”, explicó el villense.

Para finalizar, el Ippolito comentó que, aunque esté muy cómodo en Europa, siempre se estima un poco al lugar natal. “Extrañar siempre se va a extrañar. Uno está allá haciendo lo que le gusta y tratando de cumplir su sueño, por eso hay que tratar de seguir adelante. Obvio que hay momentos difíciles o más duros pero hay que estar siempre con el objetivo en la cabeza”, culminó.

 

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