Talleres ganó en Arroyo Seco y dio un gran paso hacia un nuevo título

Porvenir Talleres superó a Unión por 2 a 1 en la primera final del torneo Clausura disputada en Arroyo Seco y obtuvo un gran resultado en la búsqueda del tricampeonato. Rodrigo Álvarez y Jorge Ramírez marcaron para el Monstruo, mientras que Axel Silva descontó para Unión sobre el final del partido. Con empatar el próximo fin de semana en la República se quedará con el título.

Porvenir Talleres jugó un gran partido y se quedó con la primera final.

Llegó una nueva final de la Liga Regional del Sud y la historia la escriben los mismos equipos. Por tercera vez consecutiva, Porvenir Talleres y Unión se encuentran en una final y, otra vez, como en las dos anteriores, la serie comienza en Arroyo Seco. Sin embargo, en esta ocasión, el Monstruo se trajo un importante triunfo, algo que no había ocurrido en ninguna de las dos finales restantes. Pero, a pesar de esta gran ventaja, Unión recortó distancias sobre el final del partido y llega animado para la vuelta y con la certeza de que se encuentra a un solo gol de la igualdad. Un capítulo imperdible se llevará adelante el próximo fin de semana: la gran definición del segundo título de 2017.

A medida que la hora del partido se iba acercando, las tribunas se iban poblando. El marco era espectacular, digno de otra gran final del campeonato de primera división de la Liga Regional del Sud. Y pasadas las 18, los equipos salieron a la cancha bajo un gran recibimiento, para estar, nuevamente, cara a cara en la definición de un título.

Fernando Stagnari mandó a la cancha un equipo ofensivo, con la inclusión de Alejandro Figueroa en la defensa en lugar de Asplanato y el regreso de Rodrigo Álvarez al primer equipo por Maximiliano Heredia. De esta manera, Juan Cruz Vega se ubicó en la derecha, Janu Ramírez como enlace y la delantera fue Álvarez-Rojo. En tanto, Unión salió con dos líneas de cuatro y la intención de atacar por los costados, lo que a priori marcaba que podía llegar a salir un encuentro más abierto que las otras dos finales.

Patterer dio inicio al encuentro y Porvenir Talleres salió con todo a sacar una diferencia que lo acerque al título. En solamente dos minutos ya había tenido tres tiros de esquinas a favor, el control de la pelota y la intención de jugar el mayor tiempo posible en el campo de Unión, que se vio sorprendido por el comienzo de su rival.

Clarísima. Apenas comenzó el partido, Ramírez tuvo una y tapó Riganti.

Esta intensidad le dio posibilidades claras de gol apenas arrancado el encuentro. La primera la tuvo con un mano a mano de Jorge Ramírez tras una peinada de Gabo Rojo que agarró al conjunto local saliendo. Janu la quiso tirar por encima de Riganti, pero el arquero salió rápido y contuvo el balón. Un minuto más tarde, Vega combinó con Marques por la derecha, sacó el centro atrás y la despejaron en la línea. En cuatro minutos, Talleres avasallaba a su rival.

De un tiro de esquina de la derecha llegó el primer gol. El cronómetro marcaba solamente seis minutos y el marcador se movió: centro perfecto de Juan Cruz Vega que se fue abriendo y encontró con la cabeza de Rodrigo Álvarez, que cruzó el cabezazo para ponerla bien pegada al palo y dejar sin posibilidades el esfuerzo de Riganti. Corridas, explosión, delirio en la tribuna. Porvenir Talleres jugaba el partido perfecto y daba un golpe clave en el arranque del juego.

Talleres no se confirmó e inmediatamente generó otra gran jugada por el sector derecho con combinaciones entre Vega y Marques y otro centro atrás que esta vez no encontró a nadie que conectara. El Monstruo no solamente ganaba sino que no paraba de buscar el arco rival ante un Unión que no se afirmaba en el encuentro.

Lentamente, el Panza empezó a entrar el partido con dos buenas jugadas que no fueron bien resueltas y dos cabezazos limpios en el área que se fueron cerca, avisando que de pelota parada y de cabeza tenía una poderosa arma para llegar a la igualdad.

Pero Unión tomaba riesgos y adelantaba sus líneas, con esa premisa, Porvenir Talleres trataba de combinar para generar los espacios necesarios y producir situaciones de gol. El sector derecho era el lado elegido para atacar en esos primeros minutos, y la movilidad de los delanteros se tornaba clave para encontrar la movilidad necesaria y producir un caos que era difícil de controlar para la defensa local.

Juan Cruz Vega encabezó el ataque por el sector derecho y jugó un gran partido.

El parate para tomar agua ayudó a los técnicos a seguir ordenando las piezas y marcarle el camino a seguir a sus dirigidos, que seguían buscando la forma de desequilibrar a su rival. A esa hora del primer tiempo, la superioridad del Monstruo era notoria y ganaba merecidamente el encuentro.

En la segunda parte de la primera mitad la intensidad del conjunto visitante no cambió, pero Unión se mostró más sereno y metido en el encuentro y pudo salir del asedio de esos primeros minutos que lo pusieron abajo en el marcador. A pesar de que el Panza intentaba jugar, la presión de Talleres lograba los resultados deseados y Tomasini prácticamente no tenía trabajo en la primera mitad.

En la segunda parte del primer tiempo comenzó a escalar por la izquierda Gustavo Figueroa y llevó adelante dos buenas jugadas de peligro. Pero el marcador no se movió y el Monstruo se fue ganando por la mínima al cierre de la primera mitad. El conjunto dirigido por Stagnari le ganó el duelo del primer tiempo con más claridad que su rival y mejor trato del balón, que lo llevaron a generar mayor peligro y a ponerse arriba en el resultado de una manera merecida.

Talleres se quedó con la primera mitad porque salió mucho más metido que su rival, supo encontrar sus falencias y atacarlo por ese sector, aprovechó las virtudes de sus jugadores y fue ordenado a la hora de defender. La diferencia fue clara y la ventaja más que merecida, ya que Unión no pudo encontrarle la vuelta al encuentro ni la manera de inquietar al conjunto villense en esos primeros 45 minutos más que con tiro libres a su favor y algunas buenas llegadas por el sector izquierdo que no encontraron la mejor resolución.

Rodrigo Álvarez mete un cabezazo perfecto y abre el marcador.

La definición del encuentro

Unión salió a buscar el empate desde el pitazo que le dio comienzo al segundo tiempo. Sin desesperarse, con la intención de pensar más la resolución de la jugada y una búsqueda de ideas que no llegaban o se encontraban con la sólida defensa de Porvenir Talleres, visiblemente más resguardado y con la clara idea de aprovechar los espacios que dejaba su rival para ampliar la diferencia.

Alexis Varela y el sector izquierdo era el lugar favorito del Panza para atacar, siempre intentando llegar por los costados y tratando de conectar con Gigli o alguno de los delanteros que llegaban por el centro. Poco de Hernández hasta ese momento, uno de los grandes valores de Unión. El Panza iba, pero Talleres no dejaba de sentirse cómodo en el encuentro y de seguir dominando las riendas del juego.

Tal es así, que en la primera clara del segundo tiempo, convirtió un verdadero golazo. Esta vez, Mancini fue el autor intelectual de una jugada bárbara junto con Gabo Rojo y una gran combinación por abajo que terminó encontrado a Ramírez en el centro del área. Janu entró solo y la mando al fondo de la red. Demoledor Talleres, que aplicaba un golpe que parecía de knock-out para el Panza y desataba los gritos de un público tallarín que comenzaba a sentirse un pasito más cerca de acariciar un nuevo título.

Fue un dos por uno para Talleres, que no solamente evitó la reacción rápida de Unión sino que además sacó dos goles de diferencia en el arranque del encuentro y empezó a jugar el partido que quería, manejando los tiempos e intentando aprovechar los espacios para lastimar con alguna contra que prácticamente sentenciaría la historia a su favor.

El Panza era el que tenía la obligación de ir en busca de achicar distancias y fue el que empezó a buscar, obligado por la necesidad de verse muy por debajo en el marcador y de llegar con vida al encuentro decisivo que se jugará en La República el próximo fin de semana. Entonces, comenzó a tener más el control de la pelota y a buscar la iniciativa, pero al mismo momento quedaba descompensado atrás y Porvenir Talleres lastimaba en cada ataque.

Jorge Ramírez aguanta la pelota sobre la banda. Janu fue el autor del segundo tanto.

Stagnari comenzó a mover el banco de suplentes con el ingreso de Alexis Fernández por Janu Ramírez, con la intención de mandar a a Juampi Vega más de punta. Y en un minuto, el cambio dio resultado. Gustavo Figueroa lo encontró solo por un cambio cruzado, el volante se escapó por la derecha, fue hasta el fondo y sacó un derechazo cruzado que se fue besando el palo derecho de Riganti.

Hubo puntos muy altos en Porvenir Talleres en general y uno de los más destacados fue Cristian Guerra, que con precisión en cada pase y siendo fundamental en la recuperación se convirtió en un valor muy alto del equipo para esta final, además de la destacada actuación del  tándem por la derecha con Vega comprometido mucho por la marca y Santiago Marques siempre regular. En general, el Monstruo tuvo valores altísimos.

Por momentos, el Monstruo seguía siendo el de mejor trato del balón en el campo de juego, con Unión que apostaba a ser vertical en cada ataque pero que le costaba inquietar a Tomasini. Los minutos pasaban y el marcador se mantenía, poniendo al conjunto de Callegari en una situación complicada que lo obligaba a apostar por más delanteros e intentar poblar el área rival.

A los 35 llegó la más clara de Unión en el partido con una tijera de Hernández que se fue cerca, pero que estaba bien controlada por Tomasini, y minutos más tarde, casi sobre el tiempo cumplido, un centro desde la derecha encontró solo a Axel Silva, que con un gran cabezazo le cambió la trayectoria al balón y marcó el descuento para darle vida al y ponerlo nuevamente en partido.

Otra vez, como contra ASAC, un cabezazo le complicaba la vida al conjunto villense. Pero esta vez quedaban nada más que siete minutos por jugar, que fueron adicionados por el árbitro debido a lo cortado que fue el partido. Unión fue, buscó, intentó por todos los medios llegar a la igualdad pero no la consiguió, y el conjunto tallarín se terminó quedando con un valioso e importante triunfo.

A pesar de que la diferencia se achicó al final y que solamente un gol separa a los dos equipos, Porvenir Talleres sabe que sacó un resultado importantísimo de cara a la definición que será el domingo en la República y quedó solamente a un paso del tricampeonato. Solamente necesita empatar para volver a dar una vuelta olímpica. En tanto, Unión se terminó quedando a solamente un gol del Monstruo después de verse superado en gran parte del encuentro y llega con vida y la esperanza de remontar la serie y volver a gritar campeón luego de muchísimo tiempo.

La expectativa es enorme. Porvenir Talleres y Unión preparan un nuevo domingo imperdible, donde uno de los dos terminará dando la vuelta. El Monstruo quiere hacer historia, obtener el tricampeonato y llegar a su decimocuarta estrella, mientras que el Panza quiere quedarse con la gloria y tomarse revancha de las finales perdidas. Todo puede pasar: al torneo Clausura le espera su último capítulo y un gran final.

 

Ficha del partido

Final- Encuentro de ida

Unión   1             P. Talleres          2
Goles: Axel Silva (UNI) Rodrigo Álvarez y Jorge Ramírez (P.T.)
Terna arbitral: Alexis Patterer, Daniel Torres y Martín Cardoso.      

 

 

 

 

 

 

 

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