Con buen fútbol y carácter, Riberas consiguió el primer triunfo del año

Riberas del Paraná superó a Libertad de Lagos por 2 a 1 con goles de Facundo Pereyra y Jonatan Álvarez. El conjunto villense arrancó perdiendo, pero con ímpetu y buen fútbol pudo revertir el resultado para quedarse con una merecida victoria que le dio los tres puntos.

Agustín Lara fue el conductor de fútbol de Riberas.

Un nuevo torneo arrancó para Riberas del Paraná este domingo. Por fin, tuvo el desahogo más esperado: después de cinco fechas, se quedó con los tres puntos. Fue en una gran demostración de fútbol y carácter, donde tuvo momentos de buen juego y derrotó a un buen rival revirtiendo un resultado desfavorable al mostrarse muy superior en gran parte del encuentro.

Con algunas suspensiones, Reinoso mandó a la cancha a un equipo puramente ofensivo, armando un clásico 4-3-1-2 con la presencia de Ulloa como único volante central, de Lara en el clásico rol de enganche que le permitió asociarse mucho con Facundo Pereyra, que iba cambiando de banda constantemente, y una delantera de mucho peligro conformada por “Pato” Álvarez y Nicolás Vaca.

La receta de Riberas para ganar el encuentro pareció no tener el impacto esperado en los primeros minutos. El fútbol es un juego de errores y salir dormido se paga caro: en un desentendido entre José Castillo y la defensa, un centro raso cruzó el área y quedó a merced de Agustín Zuccolotti, que con el arco vacío abrió el marcador.

El partido comenzó cuesta arriba para Riberas ante un buen equipo, que se mostraba ordenado, con piezas interesantes e intentaba ser efectivo con el fin de quedarse una victoria que se amoldaría muy bien a su gran arranque en el torneo.

Sin embargo, la Academia empezó a afianzarse en el partido. A medida que fueron pasando los minutos, el conjunto local comenzó a manejar la pelota y a ganar en precisión, con Juan Martín Ulloa como el eje de equipo imponiéndose en la mitad de la cancha, Lara mostrándose siempre como receptor y conductor y dos delanteros que no paraban de luchar con los defensores.

Ulloa, el corazón del equipo en la mitad de la cancha.

En ese tramo del partido, el juego de Libertad empezó a diluirse y se dedicó a replegarse más defendiendo la ventaja ante un Riberas que comenzó a jugar decididamente en campo contrario, con Facundo Pereyra muy activo por las bandas y buenos movimientos ofensivos del conjunto local. Pero a esas alturas, el orden defensivo del Rombo y la falta de profundidad hacían que a la Academia le cueste generar situaciones de gol.

Finalmente, a los 30 minutos de la primera mitad llegó el merecido empate.  Una buena jugada de posesión por el sector izquierdo terminó con un sorpresivo cambio para el lado derecho, donde Pereyra se perfiló para la zurda y tomó la pelota de aire para meterla por encima de la inmensidad del arquero y convertir un golazo.

El partido comenzó a mostrarse completamente favorable para la Academia luego de la expulsión de Guillermo Muñoz por golpear sin pelota a Nicolás Vaca en un tiro libre antes de finalizar el primer tiempo.

En el complemento, Riberas parecía que tenía todo para ganar el partido. Sin embargo, el propio Vaca vio la roja luego de una falta en la mitad de la cancha, donde recibió la segunda amonestación, y el encuentro quedó nuevamente 10 contra 10. Todo parecía volver a comenzar.

A pesar de la expulsión, el conjunto de Reinoso se mostraba cada vez más incisivo en el encuentro y parecía ser quien más cerca estaba de quedarse con el partido, y Libertad sintió la presión y se comenzó a replegar cada vez más en el campo de juego.

Jesús Díaz, de buen partido en el mediocampo de la Academia.

Las situaciones de gol empezaron a sucederse y la pelota no quería entrar. Jonatán Álvarez, Agustín Lara, Natanael Pereyra, todos tenían chances claras para darle a Riberas un triunfo que ya merecía ampliamente, pero que la falta de efectividad parecía negarle y dejarlo con las manos vacías.

Pero finalmente se hizo justicia. La superioridad de Riberas a lo largo de los noventa minutos se vio reflejada en el marcador: Martín Cardozo, juez del encuentro, cobró penal por una infracción dentro del área que “Pato” Álvarez cambió por gol con un remate cruzado que entró potente y rasante junto al palo derecho del arquero, que había elegido tirarse para el otro lado.

Quedaron pocos minutos de juego, donde Libertad, que contaba con poca gente en el ataque, poco pudo hacer para forzar la igualdad. Pitido final y desahogo de Riberas que se llevó una gran victoria, sin exagerar, porque le ganó a un rival complicado, revirtió un resultado, mostró carácter, juego asociado y momentos de muy buen fútbol donde se mostró muy superior al rival.

Este triunfo puede marcar un antes y un después. Riberas comienza un camino en busca de estar entre los ocho mejor del torneo. A partir de ahí estará la hora de la verdad, pero lo importante es que va mostrando mejoras en cada presentación y dejó algo en claro: en cada partido, Riberas dará pelea.

 

 

 

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